jueves, 26 de agosto de 2010

LOS RECTORES DEBEN ROMPER LOS ACUERDOS CON EL GOBIERNO: Generalicemos las ocupaciones de edificios para retomar la lucha por el 13% del FEES

LOS RECTORES DEBEN ROMPER LOS ACUERDOS CON EL GOBIERNO:


Generalicemos las ocupaciones de edificios para retomar la lucha por el 13% del FEES


Preparemos una gran huelga universitaria, convocada por las organizaciones del movimiento obrero y estudiantil independientemente de las autoridades


Tal como se esperaba, las autoridades de las cuatro universidades públicas han entregado la lucha en defensa del presupuesto para la educación superior. Después de haber utilizado a los estudiantes y trabajadores como carne de cañón y como fuerza de chantaje contra el gobierno, los Rectores acordaron un incremento real del FEES de un 7% anual, muy por debajo del original 24% inicial, y por supuesto del 13% alrededor del que cerraron filas tanto los sindicatos como federaciones estudiantiles en las últimas semanas.

Por supuesto el gobierno ha logrado lo que pretendía, y era pasar un ajuste a la Universidad, únicamente como comienzo de un plan de ajustes superiores, que pretenden atacar el salario y el empleo público, así como otras conquistas de los trabajadores. El acuerdo de 7% no es una victoria para el movimiento universitario, al contrario, es un avance para el gobierno, que favorecido por los rectores logró imponer su política.


¿Qué sigue?


Como es lógico, la lucha en defensa del presupuesto no ha sido sostenida por las autoridades. Los cuatro rectores marchando por las calles solos no serían nada, si no es porque miles de estudiantes y trabajadores se movilizan junto a ellos. La fuerza decisiva no son los rectores, sino los trabajadores y estudiantes que ponen la carne en las calles. Por eso la lucha puede continuar a pesar de las autoridades, pero para que se desarrolle, tiene que ser en el marco de su más absoluta independencia y auto organización.

Es necesario acabar con el seguidismo a los rectores y con su autoridad “divina”, organizando al movimiento universitario desde las Facultades, las Escuelas y lugares de trabajo por medio de comités, donde se voten delegados; en la perspectiva de organizar una gran huelga universitaria desde las bases, y no desde las alturas burocráticas como hasta ahora.


Que los Rectores rompan los acuerdos con el gobierno


En una muestra de gran prepotencia e irresponsabilidad, los rectores firmaron todo lo que el gobierno les dijo que firmaran. Poco les importó la demanda original de un 24% planteada por ellos mismos, y que el movimiento estudiantil cediera a bajar la exigencia hasta un 13%. Esta actitud se vuelve insoportable para funcionarios demagógicos que en todo momento hablan de impulsar centros de estudio “inclusivos, participativos y democráticos”.

Es necesario tomar medidas de acción y organización urgentes dentro de las Universidades para exigirle a las autoridades romper los acuerdos con el gobierno, y que obedezcan al llamado de la base estudiantil y trabajadora organizada en comités por Facultad y Escuela.


Por una verdadera organización democrática entre trabajadores y estudiantes para imponer un presupuesto justo para las universidades


El falso régimen “democrático” y “participativo” de la Universidad ha quedado en evidencia con la negociación del FEES. Es necesario impulsar un movimiento que sea realmente democrático donde los trabajadores y estudiantes discutan libremente y decidan por mayoría lo más conveniente. Para esto es necesario que el SINDEU y la FEUCR convoquen a una gran asamblea unitaria de trabajadores y estudiantes donde se vote un plan de lucha, y que se dirija a la construcción de comités por Facultad y Escuela, de manera que entren a la lucha todas las fuerzas posibles.

De esta manera se puede recomenzar la lucha por un 13% de aumento del FEES, pero esta vez enteramente por los trabajadores y los estudiantes.

Hay que señalar que es urgente detener el ataque del gobierno de Laura Chinchilla y el conjunto de la burguesía sobre la educación superior pública, y sobretodo detener el dispositivo de ajuste sobre las conquistas obreras y populares que ya se viene preparando, desde la Ley de Empleo Público, hasta la privatización de hecho del ICE, la CCSS y otras instituciones públicas. Es necesario seguir el ejemplo de los estudiantes y trabajadores de otras partes del mundo, que han resistido a los planes de ajuste con la huelga y la movilización masiva en las calles.


Que APSE y los sindicatos docentes llamen a la huelga


Definitivamente el gobierno ha entrado en un momento signado por las complicaciones, que si no se ha desarrollado en todo su potencial, ha sido por la mano benévola de las autoridades universitarias, que han cedido insólitamente aunque disponen de una reserva de fuerzas enorme entre los trabajadores y estudiantes de las cuatro universidades estatales.

Si nuevos sectores se suman a la lucha, levantando la demanda del 13% para el FEES y vinculándolo con sus propias reivindicaciones, es muy posible propinar una dura derrota al gobierno de Laura Chinchilla. Este puede ser un buen momento para que APSE se sume a la lucha exigiendo la derogatoria de la Ley del Empleo Público que pretende precarizar las condiciones laborales de los trabajadores públicos, entre ellos los docentes.


Por la generalización de las ocupaciones de edificios, en la UCR y en todas las universidades estatales


Desde el jueves 26 de agosto los estudiantes de la UCR y la UNA han comenzado a ocupar algunos edificios emblemáticos para las autoridades universitarias, especialmente las rectorías. En medio del creciente repudio a la firma de un acuerdo traidor y que beneficia al gobierno, los estudiantes han comenzado a exigir retirar la firma de los documentos pactados con el Ministro de Educación y el Ministro de Hacienda, para retomar la lucha por un 13%.

Los revolucionarios de la LRS saludamos este impulso a las acciones independientes de parte de los estudiantes, pero creemos que es necesario generalizarlas en el marco de la unidad inquebrantable con los trabajadores y de un verdadero plan de lucha que lleve hasta la huelga general universitaria, como ya hemos afirmado.

Es necesario generalizar las ocupaciones por Facultad y Escuela, tanto en la UCR como en la UNA, y en cada unidad académica construir un comité de ocupación, con delegados por carrera y oficio para el caso de los trabajadores. Solo de esta manera será posible desencadenar una potente lucha independiente, derrotar a las autoridades, y aspirar a frenar el plan de ajuste del gobierno sobre la universidad.


Vinculemos la lucha en defensa del presupuesto con la exigencia de expulsión de las tropas de Estados Unidos de nuestras costas


Pero no se puede olvidar en ningún momento que nuestra lucha en defensa de la educación pública, es a la vez una pelea contra el conjunto del gobierno y su política proimperialista. En estos momentos no basta con dar una lucha aislada en defensa del presupuesto, sino que es necesario vincular esta batalla con demandas democráticas como la expulsión de las tropas de Estados Unidos de nuestras costas. Es una forma elemental de conquistar el respaldo de un gran sector de la población que se identifica con la idea de una Costa Rica “pacífica y civilista” sin ejército, y que ha comenzado a impactarse con el sobrevuelo de los helicópteros de guerra por nuestros cielos.

Este es el mejor momento para levantar las banderas de defensa del país frente al imperialismo norteamericano, que busca convertirlo únicamente en una base de operaciones regional para sus planes de agresión y guerra en otras partes del mundo. ¡No más militarización: luchemos por un presupuesto justo para la educación! ¡No queremos ser parte de las guerras imperialistas de Estados Unidos!

lunes, 12 de julio de 2010

Por la expulsión de las tropas yanquis de Costa Rica, Centroamérica y el Caribe



por : Brayan Brenes

Jueves 8 de julio de 2010

En un acto inédito en toda la historia nacional, el Congreso aprobó el pasado 29 de junio el atraque de 46 naves artilladas pertenecientes al ejército de los Estados Unidos en la costa costarricense [1]. Se estima que con los navíos estarían llegando al país aproximadamente 7 mil soldados norteamericanos, junto con más de 200 aviones, helicópteros y distinto tipo de aeronaves de combate. Junto a los permisos para la penetración de naves, los legisladores autorizaron a los militares norteamericanos a ingresar al territorio costarricense sin ninguna restricción, disfrutando además de la inmunidad que poseen en suelo estadounidense, esto con el supuesto fin de “cumplir con su misión” y “participar en labores de ayuda humanitaria”.


La realidad sin embargo, es que la entrada del ejército de una potencia imperialista a los puertos costarricenses corresponde a una injerencia militar abierta como no se había visto antes en la historia. Ni siquiera en las décadas de los ’70 y ’80, cuando agudos procesos revolucionarios conmovían la mayor parte de Centroamérica, el Ejército norteamericano había invadido abiertamente la costa costarricense.


Se puede afirmar sin lugar a dudas que uno de los sueños más deseados por Laura Chinchilla en el pasado se ha hecho por fin realidad: es que aunque la Presidenta había intentado introducir estas mismas naves de guerra cerca del año 2004 junto con la ILEA (Escuela Internacional de Policías para el Cumplimiento de la Ley) –en el marco de la invasión norteamericana a Irak-, no ha sido sino hasta seis años después que estos barcos y sus respectivas tropas militares logran penetrar al país, más allá de que haya sido el Congreso y no el Poder Ejecutivo quien haya dado la última palabra para semejante violación de la soberanía costarricense. En aquel primer momento pequeñas pero combativas movilizaciones universitarias y sindicales, así como la fragmentación en el seno de las filas burguesas, impidieron que se aprobara también en el Congreso la instalación no solo de los navíos sino de la reciclada Escuela de las Américas que actuaba en Panamá, esta vez bajo el nombre de ILEA.


Habrá que ver si en esta ocasión el movimiento de masas repite la gesta, pero esta vez expulsando a los yanquis y su marina guerrerista de aguas costarricenses. Alertamos que esto solo puede lograrse con la más amplia movilización de masas, y la solidaridad internacionalista de nuestros hermanos trabajadores y oprimidos de Latinoamérica y el mundo.


1) Una injerencia militar abierta con fines geoestratégicos

A pesar de que la ocupación militar de las costas de Costa Rica es inédita en la historia de este pequeño país, no sucede lo mismo con el resto de países de Centroamérica y el Caribe; que al contrario, han sido víctimas de la ocupación de los marines norteamericanos y de la instalación de bases militares. Este es el caso del Caribe, desde Cuba con Guantánamo y hasta Haití con las reiteradas incursiones militares de Estados Unidos durante prácticamente todo el siglo XX; hasta la parte ístmica con Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, y especialmente Panamá.


Los códigos geopolíticos que sostuvieron la ocupación -esencialmente norteamericana- variaron según los distintos momentos históricos: desde la rivalidad de Estados Unidos con Inglaterra, las fricciones con la Unión Soviética, hasta la necesidad de frenar el ascenso de masas y los procesos revolucionarios que sacudieron Centroamérica durante la década del ’70 y parte del ’80.


En distintos momentos los Estados Unidos defendieron la región de Centroamérica y el Caribe como parte de su zona de influencia, no tanto por su tamaño o recursos naturales; sino por su importancia geoestratégica: es no solo la región más cercana para el abastecimiento militar de las tropas norteamericanas, sino que ofrece otras ventajas, como vías de comunicación interoceánicas como el Canal de Panamá o la ruta sobre el río San Juan, que actualmente sirve como límite entre Costa Rica y Nicaragua. En el caso del Canal, por ahí circula un alto porcentaje de mercancías necesarias para el abastecimiento del mercado estadounidense y buena parte de países latinoamericanos.

Ahora bien, aunque la tónica a lo largo de la historia centroamericana y del Caribe ha sido la de la ocupación; lo cierto es que durante la administración Obama esta se ha venido redefiniendo, paralelamente al reforzamiento militar en otras partes del mundo. Hay que recordar que después del catastrófico terremoto de enero en Haití la Casa Blanca ordenó el envío de más de 10 mil soldados a la isla, con tal no solo de contener posibles rebeliones “de hambre” y desesperación; sino para comenzar a reconfigurar un dispositivo estratégico de control sobre la región del Caribe.


Al mismo tiempo que la catástrofe y la ocupación se cernían sobre Haití el imperialismo norteamericano instalaba 7 nuevas bases militares en Colombia, y como si fuera poco cuatro bases más en Panamá; todo bajo la excusa de objetivos “humanitarios”, lucha contra el narcotráfico y el “terrorismo”. El caso más reciente de militarización lo vivió la frontera entre Estados Unidos y México, donde bajo la farsa del combate al narcotráfico, el imperialismo norteamericano envió miles de soldados para “perseguir a los capos de la droga”.


La contundente injerencia militar de aguas costarricenses por al menos 7 mil soldados norteamericanos, se desarrolla en el marco de este portentoso dispositivo militar; con el telón de fondo de una lucha abierta de la administración de Obama por recuperar el control completo de lo que considera su “patio trasero”, y al mismo tiempo que van en escalada las tensiones de la nación imperialista con potencias regionales en el Medio Oriente como Irán.


Todo lo anterior parece indicar que mientras Estados Unidos militariza la región de Centroamérica, el Caribe y otras partes de Latinoamérica; apoya solapadamente golpes de Estado como el de Honduras en 2009; y construye todo un dispositivo militar para frenar las aspiraciones de ciertos países de convertirse en potencias regionales (como Brasil); se está preparando para posibles guerras regionales en otras partes del mundo. Esto por lo menos es lo que sugiere no solo la desproporcionada militarización regional, sino la visión global de conjunto que guía el accionar de la potencia imperialista más preponderante del planeta [2].


El imperialismo norteamericano podría inclinarse a utilizar -como en otros períodos históricos- sus puntos de apoyo en Centroamérica y el Caribe no solo para agresiones regionales sobre países latinoamericanos; sino como plataforma para agudizar su política de agresión contra “lejanos” países como Irán, con el cual las tensiones se han disparado.


Desde esta perspectiva la escandalosa y desproporcionada ocupación militar norteamericana en costas costarricenses, no puede obedecer a la lucha contra el narcotráfico, ni mucho menos a causas humanitarias. De por medio en todo este despliegue está el interés de la potencia norteamericana de controlar fuertemente el conjunto de Latinoamérica, y de utilizar como posible portaaviones la región de Centroamérica y el Caribe y las bases de países como Colombia; para sostener su política exterior hacia otras partes del planeta.


2) Los juegos Panamax 2010 y los ejercicios militares de la potencia imperialista norteamericana

Esta política de formar un cerco alrededor del istmo centroamericano toma su mejor expresión en los juegos Panamax 2010, que se celebran aproximadamente desde hace 7 años, y en el que se han involucrado paulatinamente ejércitos de decenas de países, no solo latinoamericanos, sino también de otras partes del mundo.

Bajo la dirección de la “policía” panameña y del Ejército de los Estados Unidos, los juegos simulan un “ataque terrorista” al Canal de Panamá, que es contestado con la acción de varios ejércitos latinoamericanos y algunos europeos como Holanda.

Estos juegos, que durante el año 2009 causaron polémica por la participación de una Honduras polarizada alrededor del golpe de Estado y las supuestas “rivalidades” de Micheletti con Obama y Hillary Clinton; sirven de ejercicio para los ejércitos más proimperialistas de la región, y por supuesto para Estados Unidos en la búsqueda de asegurar sus intereses geoestratégicos. Este año, se calcula que participarán más de 4 mil soldados, poco más de la mitad de los militares que atracarían en las costas costarricenses.


3) La política de la oposición burguesa costarricense frente a la ocupación norteamericana


La autorización para el ingreso de los buques de guerra y los soldados yanquis fue aprobada en el Congreso gracias al bloque formado por el Partido Liberación Nacional (PLN), el Movimiento Libertario (ML), y el Partido Renovación Costarricense (RC), que no por ser minúsculo está eximido de ser ultraconservador y proimperialista. En la otra mitad de la cancha estuvieron el Frente Amplio (FA), algunos diputados del Partido Acción Ciudadana (PAC), y el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).

El FA, junto a Luis Fishman y el PAC, protagonizaron la oposición a que se autorizara el ingreso de las naves argumentando que tales vehículos no entraban en la “lista” que consignan los acuerdos de patrullaje conjunto entre los Estados Unidos y Costa Rica, y que por tanto la incursión era una violación a la soberanía nacional. En otras sesiones Fishman sostuvo que el convenio que permite el patrullaje conjunto había expirado, y que por tanto no podían ingresar nuevas embarcaciones en aguas costarricenses.


Aunque nos oponemos a la entrada de los navíos en aguas nacionales, hay que afirmar categóricamente que no es suficiente oponerse por el “tamaño” de los barcos. Es necesario dejar bien claro que las posiciones políticas centrales de estos partidos de “oposición” –ahora encabezados por el ex candidato presidencial “menos malo”, Luis Fishman- son ambiguas, timoratas, y le han hecho el juego al imperialismo norteamericano en distintos momentos.

Es que no solo no rechazan la injerencia imperialista y los acuerdos que facilitan la penetración militar de los Estados Unidos bajo la excusa del combate al narcotráfico, sino que han aprobado en el Congreso mismo leyes proimperialistas como la Ley Antiterrorista (2008), que al final de cuentas han terminado por atarlos de pies y manos para enfrentar de manera consecuente el aumento de la injerencia imperialista en curso.


4) La situación política nacional y la incursión militar


Si hubiera que definir la situación política nacional, habría que decir que ésta se caracteriza por un estancamiento a nivel general pero con tendencias a la recomposición, tanto en la movilización como en la organización del movimiento obrero y popular.


Después de la invasión del OIJ al campus universitario de la Universidad de Costa Rica (UCR), lentamente el movimiento de masas se ha venido recomponiendo, experimentando desde entonces momentos de retroceso pero también picos de movilización. Los portuarios entraron a la escena protagonizando intensas jornadas (SINTRAJAP), también los docentes (APSE), trabajadores municipales, de la electricidad (ICE), campesinos pobres, y por supuesto estudiantes (UCR).


Al parecer el PLN y la Presidenta Chinchilla han decidido aprovechar semejante coyuntura de estancamiento para avanzar aún más en su ambicioso plan de militarizar Costa Rica. Es que esta no es la primera medida que toman este partido y la primera mujer presidenta, sino que ya acordaron desde abril integrar la Comisión de Seguridad Centroamericana, junto a la misma burguesía golpista hondureña. Esta comisión no tiene otro objetivo que “centroamericanizar” Costa Rica, desde el punto de vista de la militarización y niveles represivos que prevalecen en los otros países del área.


Aunque no se descarta una intervención de los marines en la vida política nacional –lo que se ve un poco complicado-, lo cierto es que la ocupación está más relacionada con fines geoestratégicos que con la situación de un pequeño país centroamericano que son su maquinaria “democrática” y su policía parece haber demostrado hasta el momento, contener y limitar la lucha de clases.


5) Por la movilización más amplia hasta expulsar a los yanquis de nuestras costas. Por una gran campaña continental por la salida de las tropas imperialistas de Costa Rica, de toda Centroamérica y el Caribe

Desde la LRS llamamos al conjunto del movimiento obrero y popular, a las organizaciones sindicales, estudiantiles y de derechos humanos a hacer un gran frente para organizar la resistencia de masas contra el aumento de la injerencia militar imperialista en curso. Llamamos a la más amplia unidad de acción para la movilización, en el marco de la total independencia política respecto a grupos como el PAC, el FA o el PUSC, que en buena medida han contribuido a la incursión imperialista en nuestro territorio.


Proponemos formar una gran coordinadora nacional contra la injerencia imperialista, así como comités por lugar de trabajo y estudio que sirvan para organizar la movilización contra los planes del imperialismo norteamericano en el país y la región, levantando en lo más alto la demanda de la derogatoria del Convenio que permite el ingreso de embarcaciones a nuestras costas. En ese sentido insistimos en el llamado a los compañeros que se reclaman socialistas, revolucionarios y antiimperialistas como el MAS, el PRT, la JS y el POS; para que juntos impulsemos con todas nuestras fuerzas esta campaña.


Así mismo, llamamos a los trabajadores de Latinoamérica y el mundo a movilizarse hacia las embajadas de Estados Unidos y Costa Rica en todos los países en los que sea posible, denunciando la insoportable ocupación imperialista de que está siendo objeto nuestro país y la mayor parte de Centroamérica y el Caribe, en función únicamente de asegurar la supremacía norteamericana sobre los pueblos del mundo.


[1] Aunque desde 1999 se aprobó un convenio de patrullaje conjunto con guardacostas norteamericanos -con el supuesto fin de “combatir el narcotráfico”-, lo cierto es que no se había presentado una incursión militar tan agresiva como la que denunciamos en esta nota. Algunas fragatas norteamericanas habían bordeado la costa Pacífica, y algunas lanchas de guardacostas habían navegado sobre aguas territoriales, pero la penetración abierta no había sido la tónica. En esta nota denunciamos no solo el ingreso de las 46 naves de guerra, sino el propio convenio que permite la injerencia del imperialismo norteamericano.


[2] Vale la pena recordar que países como Honduras y El Salvador, en los primeros años de invasión imperialista a Irak, prestaron notables servicios hacia la política de “guerra contra el terrorismo” de Bush. Estos servicios iban desde la participación de tropas del Ejército salvadoreño y hondureño en las operaciones desarrolladas en territorio iraquí, hasta el reclutamiento de “contratistas” en toda Centroamérica; como fue el caso por ejemplo de la empresa Triple Cannopy liderada por George Nayor (vinculado al narcotráfico), que desde El Salvador enviaba mercenarios centroamericanos hacia Irak.

lunes, 5 de julio de 2010

FUERA SOLDADOS YANKIS DE COSTA RICA (Comunicado de emergencia)


La noche del 29 de junio anterior fue aprobado en la Asamblea Legislativa costarricense el ingreso al país de 46 buques de guerra estadounidenses, con capacidad para transportar 200 helicópteros de guerra entre los que se incluyen los artillados SH-60, HH-60B, Black Hawk, además de helicópteros CH-46, y aviones AV-8B Harrier.

Junto con este arsenal se otorgó permiso a 7000 soldados estadounidenses para que puedan “disfrutar de libertad de movimiento y el derecho a realizar actividades que considere necesarias en el desempeño de su misión”, con la excusa de la lucha contra el narcotráfico, brindar apoyo humanitario y "construir escuelas".

Esta penetración militar en el país responde a la política de sistemática militarización estadounidense en Latinoamérica, cuyo objetivo es tener bajo control completo lo que consideran su patio trasero ante eventuales convulsiones sociales, mientras van tomando posiciones en alianza y con el completo aval de los gobiernos locales como ya se viene observando con los despliegues iniciados en México y que pretenden extender hasta Sudamérica. Esta incursión se ha acelerado en los últimos meses, especialmente después del catastrófico terremoto en Haití, que fue respondido con la movilización de más de 15 mil marines del ejército de Estados Unidos en esa isla y la región del Caribe.

Es necesario recordar que esta incursión de tropas yanquis se desarrolla al mismo tiempo que el gobierno de Laura Chinchilla junto con el empresariado, intentan imponer la Ley de Empleo Público, junto con las presiones para aprobar reformas laborales de alcance en el sector privado, el recorte en el presupuesto de las universidades públicas y los planes de privatización de los muellles en Limón y la privatización de la electricidad.

Todo el bombardeo mediático sobre la presencia de jefes y miembros de los carteles de droga (cuyos principales puntos de apoyo son los gobiernos de Estados Unidos y Colombia) persigue allanarle el camino a esta nueva injerencia militar, y complementa las leyes represivas que han venido siendo aprobadas como la Ley Antiterrorista; todas dirigidas a la represión de trabajadores, estudiantes y demás sectores populares.

Desde la Liga de la Revolución Socialista hacemos un llamado urgente a todas las organizaciones vinculadas al movimiento obrero y popular a levantar con todos los medios disponibles una gran campaña que sirva para denunciar y tirar abajo esta ocupación militar de nuestras costas. A los compañeros y compañeras de la izquierda obrera y socialista, e independientes dentro de la UCR, los instamos a empezar a organizar y poner en pie esta campaña a nivel de cada facultad y lugar de trabajo dentro de la universidad.

¡NO a la penetración de tropas yankis en Costa Rica !

¡Por la unidad más amplia para expulsar a los yankis de nuestras costas con la movilización y la lucha callejera!


¡Fuera las tropas yankis de Latinoamérica!



martes, 1 de junio de 2010

Un nuevo crimen del estado sionista

por: Claudia Cinatti
Martes 1°de junio de 2010

El 31 de mayo, la armada israelí abrió fuego contra una flotilla internacional compuesta por nueve barcos en los que viajaban alrededor de 800 activistas y reconocidas personalidades solidarias con el pueblo palestino, que intentaba entregar una carga de alrededor de 10.000 toneladas de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, y así quebrar el brutal bloqueo aéreo, terrestre y marítimo impuesto por el Estado de Israel y Egipto desde principios de 2007 con el apoyo explícito de Estados Unidos y la Unión Europea.


La flota humanitaria, organizada por el movimiento Free Gaza y una ONG turca, fue interceptada por unidades de elite del ejército sionista mientras navegaba por aguas internacionales, a unos 60 km de la costa israelí. Hasta el momento, se habla de un saldo de entre 15 y 20 activistas muertos y un número no determinado de heridos.


El gobierno ultraderechista de Netanyahu-Lieberman ya había anunciado que no iba a permitir el arribo a Gaza de la flotilla humanitaria, a la que consideró una “provocación política” contra Israel, y desde hace días viene planeando el operativo militar.


Como cuando bombardea a la población civil palestina, como cuando asesina “extrajudicialmente” a activistas y dirigentes de la resistencia nacional palestina, o cuando reprime a la población árabe israelí, el estado terrorista de Israel pretende cubrir sus crímenes como actos de “defensa propia”. En una conferencia de prensa, funcionarios del gobierno israelí, entre ellos el ministro de defensa laborista, Ehud Barak, justificaron la masacre perpetrada diciendo que los soldados sólo actuaron en defensa propia y acusaron a los tripulantes de apoyar “organizaciones terroristas” como Hamas y Al Qaeda.


No es la primera vez que Israel asesina a activistas solidarios con el pueblo palestino. Uno de los barcos de la flotilla llevaba el nombre de Rachel Corrie, una joven norteamericana del movimiento International Solidarity que murió aplastada por una topadora cuando resistía, junto con la población local, la demolición de la casa de una familia palestina en la ciudad de Rafah, en la Franja de Gaza.


Esta vez Israel quiso hacer una demostración de fuerzas para evitar que se multipliquen las acciones de solidaridad con la población de Gaza. Sin embargo, su respuesta ha generado un repudio extendido entre amplios sectores de masas y dejó más aislado al gobierno derechista de Netanyahu.


Crisis diplomática


El incidente amenaza con desatar una crisis de proporciones entre Israel y el gobierno de Turquía, uno de los auspiciantes de la flota humanitaria, cuyos barcos llevaban la bandera turca. Durante años, Turquía fue un aliado clave de Israel en el mundo musulmán, y mantenía desde 1996 un tratado de cooperación militar. Turquía había actuado como mediador para reiniciar el diálogo entre Siria e Israel, en conflicto por la ocupación de las alturas del Golan. Sin embargo, estas relaciones viene deterioriándose desde la última incursión militar isarelí en Gaza, a fines de 2008.


Tras la asunción de Netanyahu como primer ministro, basado en una coalición entre el Likud y la extrema derecha israelí, la tensión no ha ido más que en aumento. Por su parte, la política del primer ministro turco, R. Erdogan, es recomponer las relaciones con otros países árabes y musulmanes, entre ellos, Irán y Siria, como muestra el acuerdo nuclear firmado por Turquía y Brasil con el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad, que alivia la presión internacional que Estados Unidos venía ejerciendo para lograr imponer sanciones contra la República Islámica de Irán. El ataque militar contra la flota humanitaria desató la ira de miles de turcos que saieron a las calles de Estambul y rodearon la embajada.


Los reaccionarios gobiernos árabes que empezando por el de Egipto y por la corrupta Autoridad Nacional Palestina establecida en Cisjordania, han venido sosteniendo la política la política de ahogo del imperialismo y el estado sionista contra el pueblo palestino, se han visto obligados a repudiar la respuesta militar israelí contra la llamada “Flotilla de la libertad”, trantado de evitar que la indignación de las poblaciones locales se transforme en movilización activa no sólo contra Israel y Estados Unidos, sino contra los propios regímenes proimperialistas.


Los crímenes de Israel y la hipocresía imperialista


Desde 2007, el estado de Israel mantiene sitiada a la población de Gaza. Con el aval del imperialismo norteamericano, las potencias europeas, los gobiernos árabes y del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, el estado sionista junto con Egipto decidió sellar por cielo, mar y tierra a la Franja de Gaza y así forzar la caída del gobierno legítimo de Hamas, que había ganado las elecciones generales en 2006.


Con el bloqueo, Israel transformó a la Franja de Gaza, una pequeña porción de territorio donde viven hacinados alrededor de 1,5 millones de palestinos, en una prisión a cielo abierto. Las consecuencias de esta política criminal de “castigo colectivo” son devastadoras. Según las estadísticas de las Naciones Unidas, alrededor del 70% de la población de Gaza vive con menos de un dólar diario; 75% depende de la ayuda humanitaria para sobrevivir y un 60% no tiene acceso al agua potable.


Al bloqueo se suman los efectos de la última guerra israleí contra Gaza de 2008-2009, conocida como operación “Plomo fundido”, durante la cual el ejército israelí bombardeó sistemáticamente la población civil, y destruyó un centro de refugiados de las Naciones Unidas, además de escuelas, hospitales y los edificios del gobierno de Hamas.


Ante la magnitud del ataque en el que pudieron haber muerto ciudadanos europeos, y las movilizaciones de repudio que se han empezado a realizar, varios gobiernos de la UE, como Francia y Alemania, pidieron explicaciones al gobierno israelí de lo ocurrido, al igual que las Naciones Unidas. Por su parte, el gobierno de Obama se limitó a “lamentar las muertes”.


En el marco de la crisis abierta, Netanyahu canceló la visita Washington y la reunión con Obama en la que supuestamente se iba a avanzar en un “plan de paz” para Medio Oriente.


Con Obama, el estado de Israel sigue siendo un aliado incondicional del imperialismo norteamericano, que justifica toda acción criminal israelí como “legítima defensa” frente al peligro “terrorista” y que incluso veta cualquier condena internacional contra Israel.


La supuesta propuesta de “paz” de Estados Unidos para Medio Oriente es aislar a Hamas y cerrar una negociación con la dirección proimperialista de la OLP, que preside la Autoridad Palestina en Cisjordania. Este acuerdo implicaría la anexión al Estado de Israel de los asentamientos de colonos, más una zona de “seguridad”, la renuncia del derecho al retorno de la población palestina expulsada de sus tierras durante la fundación del estado de Israel y la aceptación de una ficción de estado sin unidad territorial y bajo custodia del ejército israelí.


Sin embargo, la coalición derechista que gobierna Israel no está dispuesta siquiera a esta negociación y sigue impulsando una política agresiva de extensión de las colonias en territorios palestinos. Esto ya causó una crisis diplomática con el gobierno de Obama después de que Israel desairara al propio vicepresidente Joe Biden, anunciando durante su visita la construcción de nuevos asentamientos en la zona árabe de Jerusalén.


Además, presiona al gobierno de Obama, a través del poderoso lobby sionista norteamericano, para que defina una política más agresiva contra el régimen iraní, al que ve como una amenaza directa para su seguridad. Pero ni estos roces ni alguna declaración formal pondrán en cuestión la alianza estratégica entre el imperialismo norteamericano y el estado de Israel, que históricamente ha actuado en defensa de los intereses imperialistas contra los pueblos de la región.


Miles en todo el mundo han salido a las calles a repudiar este nuevo crimen del estado sionista. Es necesario redoblar la movilización internacional en solidaridad activa con el pueblo palestino. Contra las hipócritas declaraciones de las potencias imperialistas o de las Naciones Unidas que han justificado la violencia del estado terrorista de Israel, mientras condenan la resistencia palestina contra sus opresores, la movilización es el camino para que esta vez, a diferencia de la guerra del Líbano o de las innumerables incursiones militares en los territorios ocupados, los aberrantes crímenes del estado de Israel no queden impunes.


Por una Palestina obrera y socialista


Desde su fundación en 1948 sobre la base de la expropiación y la expulsión de la población árabe originaria, el Estado de Israel persiguió una política colonial y expansionista. Además de los territorios anexados luego de la guerra de los seis días y otras incursiones militares, el estado sionista ha tenido una política de colonización con la que incorpora cada vez más territorio a sus futuras fronteras, protegidos por una muralla de concreto.


La supuesta “solución de dos estados” propagandizada por el imperialismo, los gobiernos árabes y la Autoridad Nacional Palestina es profundamente reaccionaria. El supuesto estado palestino no es más que un conjunto de ciudades aisladas, circundadas por el “muro del apartheid”, sin unidad territorial y custodiadas por soldados israelíes que controlan la entrada y salida de los territorios.


La dirección nacionalista burguesa de la OLP traicionó abiertamente la lucha del pueblo palestino. El actual titular de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas es un agente más de la política imperialista e israelí. Ante esta traición de la dirección histórica palestina se han fortalecido direcciones islámicas, principalmente Hamas, que ganó las elecciones de 2006 y que se mantiene en el gobierno en la Franja de Gaza después del intento fallido de las milicias de Al Fatah de derrocarlo. Aunque los revolucionarios defendemos a estas organizaciones frente a los ataques del imperialismo y el estado sionista, combatimos su estrategia reaccionaria de establecer un estado islámico.


La existencia del Estado de Israel, un enclave colonialista y racista al servicio de los intereses imperialistas en Medio Oriente, es incompatible con los derechos nacionales del pueblo palestino. Los revolucionarios nos pronunciamos por terminar con el terrorista Estado de Israel y defendemos el derecho elemental del pueblo palestino a su autodeterminación nacional y a tener su propio estado, un estado laico y no racista en todo el territorio histórico palestino. Pero esa legítima aspiración nacional sólo será realizable en el marco de una Palestina obrera y socialista donde puedan convivir en paz árabes y judíos. Es necesaria pelear por la unidad revolucionaria de la clase obrera y las masas oprimidas de la región, para enfrentar al imperialismo y a los reaccionarios gobiernos árabes proimperialistas, en la perspectiva la revolución obrera y la lucha por una Federación Socialista de Medio Oriente.

jueves, 13 de mayo de 2010

La crisis europea y la lucha de los trabajadores griegos. Un llamado de alerta a los trabajadores del mundo entero.



Declaración de la Fracción Trotskista-Cuarta Internacional
Jueves 13 de mayo de 2010

I. Europa, nuevo epicentro de la crisis capitalista mundial


1- El camino casi inexorable al default de la deuda griega y la explosión de los problemas de deuda soberana en Europa, en particular en los demás países del sur de Europa (Portugal, el Estado Español, Italia) además de Irlanda, aunque también países centrales como Inglaterra y Francia, y las fuertes tendencias a la desintegración de la zona euro son una muestra de que Europa se ha transformado en el epicentro de la segunda fase de la crisis capitalista mundial.

Aunque el anuncio del “mega–rescate” permite ganar tiempo en relación a los peligros inminentes que se abrían sobre el euro, a la vez que sobre la sustentabilidad de varios de los más importantes bancos europeos, en especial de Francia y Alemania -que tienen sus carteras llenas de bonos de la deuda soberana de Grecia y otros países fuertemente endeudados- ,este anuncio, del que todavía falta saber más a fondo su implementación, aún no resuelve los contradicciones fundamentales de la eurozona que ha puesto al descubierto la crisis más grande del capitalismo desde la década de 1930.


2- Esta segunda fase de la crisis capitalista, luego de la brutal caída recesiva de fines de 2008 y durante el año 2009, se caracteriza por la crisis de la manera en que los Estados intentaron evitar que el desplome anterior se convirtiera en una depresión, a través de enormes planes de rescate estatal del capital privado en el marco de una aguda contracción de sus ingresos como consecuencia del colapso económico. Las gigantescas necesidades de financiamiento de los países desarrollados, en un marco de mayor escasez del ahorro interno de los países semicoloniales y dependientes y algunas potencias imperialistas como Alemania, que en el periodo anterior financiaron el sobreendeudamiento de EE.UU. y los países “florecientes” de la UE como el Estado español, Irlanda , Inglaterra, Grecia, etc., están llevando a una guerra por el financiamiento entre países y al aumento de la carga de la deuda a los países imperialistas más débiles o más endeudados, que amenaza con el default de éstos, además de aumentar el costo del financiamiento en todo el sistema.


3- En el marco de que la crisis de sobreproducción mundial no ha sido resuelta (como demuestra la sobre capacidad existente en varias ramas a pesar del repunte económico coyuntural) y de la persistencia de los grandes desequilibrios de la economía internacional anteriores a la Gran Recesión de 2008-2009 (que se ven en las tensiones monetarias y comerciales entre EE.UU. y China), el agotamiento del ciclo de financiamiento fácil puede ser el tiro de gracia de la frágil y anémica recuperación en curso de la economía mundial e implicar la vuelta a una nueva recesión. La preocupación de Obama, llamando varias veces a Angela Merkel durante el fin de semana para que arreglaran rápidamente la situación que se había descontrolado en Europa, y posteriormente a Zapatero para que implemente el ajuste, así lo prueba.


II. Un ataque deflacionario inédito desde la Posguerra: una realidad en Grecia pero que se prepara en toda Europa


4- Las medidas exigidas a Grecia a cambio del “rescate” de su deuda soberana constituyen el ataque deflacionario -o sea la disminución del nivel económico de los trabajadores mediante (la rebaja de los salarios y sueldos), la ampliación del desempleo, ruina de los pequeños productores agrarios y de la pequeña burguesía de las ciudades- más importante desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. En particular, busca liquidar conquistas históricas de los trabajadores griegos. El plan de ajuste y austeridad impuesto por el PASOK, el FMI y la UE es similar a los planes que aplicó la burguesía en la década de 1930, durante y en las postrimerías de la Gran Depresión. Este ataque en toda la regla implica una baja significativa del nivel de vida, afectando principalmente a los empleados públicos y jubilados, pero también a los empleados del sector privado con el aumento del IVA y la mayor facilidad de los despidos. Medio siglo después de su creación, el PASOK ha abolido toda una serie de conquistas obreras como los salarios extraordinarios de Navidad y Pascua, así como las vacaciones pagas para empleados públicos y jubilados, además de alargar la edad y los años de cotización para una pensión hasta un 18% inferior a las actuales para los nuevos jubilados a partir de 2011.


5- Estas medidas reaccionarias y anti obreras lejos de evitar el default pueden acelerarlo. Es que el brutal ajuste provocará una profunda recesión, incrementando el déficit fiscal, generando bancarrotas y pérdidas significativas, pues provocaría una menor recaudación de impuestos y un elevado nivel de impagos de la población, en el marco de un déficit estructural de ahorro privado y la cultura de economía en negro existente en el país. Parte aguda de este escenario de catástrofe que enfrenta Grecia es la situación de suma fragilidad en la que se encuentran los bancos, que vienen soportando una fuga de capitales y una corrida bancaria que se ha acelerado. La posibilidad de su colapso está latente en un momento en el que no hay ya recursos para su nacionalización ni para garantizar sus depósitos y en el marco del aporte insuficiente fijado en el Plan UE-FMI y las medidas excepcionales tomadas por el BCE para el sostén del sistema financiero griego. De esta manera, Grecia se aproxima cada vez más a la película que se vio en Argentina durante la crisis de 1999-2001 y que terminó con el desordenado default y la devaluación de fines de 2001-comienzo de 2002. En este caso la crisis tardó tres años en alcanzar su punto culminante. En el caso griego, en el marco de una crisis histórica del capitalismo mundial que aún no ha terminado, su desenlace puede ser mucho más rápido.


6- Sin embargo, esto no será solo una tragedia griega sino que es el futuro en el que deben mirarse el conjunto de los trabajadores y sectores populares en Europa. Los primeros en el ojo de mira son Portugal y el Estado español. El primero debe avanzar en ajustar aún más su economía, detener planes de inversión pública. El segundo ha sido condenado a un “corralito presupuestario” como contrapartida del plan de rescate del euro acordado desesperadamente entre los líderes y ministros de finanzas de la UE el domingo 9/5 a la madrugada, luego del tirón de orejas que la canciller alemana Angela Merkel dio al primer ministro español. A la vez, se le exige una profunda reforma del mercado de trabajo con despidos baratos y mayor flexibilidad laboral. Y el miércoles 12/5 Zapatero respondió: anunció el mayor ajuste del gasto público desde el fin de la dictadura. Ni siquiera durante las crisis de los años ‘70, ‘80 y ‘90 un gobierno se había atrevido a bajar el sueldo de los empleados públicos un 5%. A lo sumo, se había impuesto una congelación salarial en tiempos de Aznar. Además del fin del “cheque bebé” (asignación por nacimiento), reducción de gasto social y de ayuda al desarrollo.

Pero si estos son los casos más agudos, la ofensiva del conjunto de los gobiernos de la UE busca liquidar o cercenar derechos fundamentales como la jubilación anticipada, la salud pública gratuita y las prestaciones por desempleo.


III. La jornada del 5/5 en Atenas y otras ciudades griegas muestra que la aplicación del plan de ajuste no les será fácil


7- La masiva huelga general política en las principales ciudades griegas del 5/5 y el intento de asalto al Parlamento en Atenas muestran que la aplicación de estos planes draconianos no les será nada fácil a los distintos gobiernos de la burguesía europea. Aunque estas acciones no han logrado detener la aprobación del plan por la bancada oficialista del PASOK y algunos diputados derechistas al día siguiente, han asustado al conjunto de la burguesía griega y europea e incluso norteamericana (con un desplome pasajero de los índices de Wall Street) quienes temen que estas acciones violentas se repitan en Grecia y otros países de Europa si el único futuro que les queda a los trabajadores y la juventud es el ajuste permanente.


8- La principal traba para una respuesta contundente de las masas son las direcciones sindicales burocráticas y reformistas, como es el caso en Grecia de la Confederación Nacional de los Sindicatos de Grecia, GSEE, que agrupa al sector privado, que al comienzo de la crisis actuaba más como un representante del gobierno que de los trabajadores, negándose a llamar a un paro general, con la justificación de que el sector privado no se vería muy afectado por el ajuste. Posteriormente, el tercer y más brutal ajuste decidido por el gobierno el 2/5 obligó a esta confederación, junto al sindicato del sector público ADEDY, a llamar a un paro nacional conjunto el 5/5. Es que, en palabras del secretario general de éste último sector, las medidas de austeridad "han rebasado el umbral de tolerancia de la sociedad y nadie puede prever lo que sucederá después". Pero mostrando a su vez su carácter conciliador y el rol que han venido jugando las cúpulas sindicales en contener y desviar la movilización de masas, aspecto central en que se apoya el PASOK para pasar el ajuste, sostuvo que: "…los sindicatos harán todo lo posible para presionar por sus demandas de una distribución más justa de los costos de las medidas de austeridad, pero no tienen ninguna intención de ayudar a los especuladores que apuestan en un default griego". En otras palabras, una justificación total a aceptar la necesidad de medidas de austeridad y a hacer todo lo posible para ayudar a resolver el déficit fiscal.


9- Ambas direcciones han condenado el intento de los trabajadores de impedir la votación del Parlamento, sumándose al coro reaccionario que acusa a “los violentos” de llevar al Grecia al borde del colapso. Esta política busca crear una separación entre la vanguardia y las masas, a la vez que entre éstas últimas, una parte importante apoya el ajuste, aterrorizada con el escenario de bancarrota que el gobierno blande como perspectiva si no se aceptan sus brutales ajustes. Sin embargo, la magnitud de la crisis misma y la falta de mejoras aunque fueran parciales por meses o años (¡diez años dijo el director gente del FMI!), puede ir minando esta base de apoyo que el gobierno aún conserva al comienzo de la crisis y en el marco del carácter deflacionario del plan, de ataque directo a las masas una y otra vez con nuevos recortes, irse generando las condiciones para una movilización comparable a las jornadas revolucionarias como las que atravesaron Argentina, Bolivia y otros países de América Latina a comienzos de la década en el corto o mediano plazo, y esta vez con un posible mayor protagonismo de la clase obrera ocupada.


IV. Contra el ajuste a los trabajadores, ataquemos las ganancias de la burguesía y de los acreedores internacionales


10- El plan del PASOK, el FMI y la UE condena a Grecia a una transferencia descomunal de ingresos a los acreedores internacionales, al igual que la década perdida sufrida por América Latina en los años ’80. Los trabajadores y el pueblo griego deben oponerse a esta perspectiva ominosa, que condena a hipotecar el presente y futuro de varias generaciones demandando el no pago de la deuda externa y el rechazo de todo plan de privatizaciones, exigiendo a la vez la ruptura con los organismos internacionales, como el FMI y la misma UE, que actúan como dictadores del pueblo griego al servicio de las potencias imperialistas más fuertes.


11- El plan deflacionario de la burguesía, que agravara la recesión y por ende las cuentas fiscales, abrirá nuevos y más fuertes coletazos de la crisis económica, que harán inevitable la reapertura de las negociaciones con el FMI y la UE, y obligarán a ataques aún más draconianos que los ya diseñados, como el despido de empleados públicos o la abolición de las convenciones colectivas de trabajo, buscando más y más que la crisis recaiga sobre los hombros de los trabajadores, los jóvenes y los demás sectores populares. Los trabajadores debemos parar esta maquinaria infernal que busca quedarse hasta con la última gota de nuestro trabajo, levantando por el contrario un programa que ataque las ganancias y el patrimonio de la burguesía y a los políticos corruptos que la apañan. El salario no es una variable de ajuste, que la crisis la paguen los capitalistas. Por un salario igual a la canasta familiar. No a la contrarreforma de las jubilaciones. Y frente a los despidos y el inevitable aumento de la desocupación debemos plantear la nacionalización bajo control obrero de toda fábrica que cierre y despida. Por la expropiación inmediata de los grandes grupos capitalistas y magnates griegos que despilfarran en lujo y consumo suntuario la riqueza que crean los trabajadores.


12- Aunque el plan de ajuste ataca centralmente las conquistas históricas de los trabajadores, estos no son los únicos afectados por la política de austeridad: los pequeños campesinos, sectores bajos de la clase media, los jóvenes de las barriadas populares también sufrirán en forma violenta las consecuencias de estos ataques. Los trabajadores en lucha deben levantar un programa para ganarse a estos sectores y para que estos no sean influidos por la política de la derecha o de nuevas variantes burguesas que, al calor de la crisis y frente a la dureza de la deflación, levanten otras variantes burguesas igual de nefastas, como las políticas soberanistas que plantean la salida de la UE y la vuelta al dracma (antigua moneda nacional griega). Esta última variante dentro del capitalismo sólo puede implicar una brutal devaluación que dé un último golpe de gracia al poder adquisitivo del salario, además de hundir aun más a los sectores bajos de la clase media, ya sea vía una inflación alta o vía la hiperinflación. Contra el aumento del IVA, debemos plantear la abolición pura y simple de este impuesto regresivo y la imposición de impuestos progresivos al gran capital. Los bancos griegos, mientras aumentaban la deuda del país contrayendo préstamos externos, usaban a su vez estos préstamos para expoliar como imperialismo secundario a los países de los Balcanes, donde hacían pingües negocios. Frente a la crisis, han hundido los recursos del Estado para mantenerse a flote gracias a los suculentos salvatajes de éste y ahora los trabajadores debemos pagar su especulación y malos negocios. Nacionalización de la banca, sin ninguna compensación a sus antiguos dueños, bajo control de los trabajadores como única forma de garantizar los ahorros de los trabajadores y pequeños ahorristas. Debemos luchar para que los subsidios a los pequeños campesinos sean mantenidos y aumentados a la vez que exigir que condonen todas sus deudas e hipotecas. Es necesario a su vez que los jóvenes y los desocupados sean incorporados a la lucha exigiendo el reparto de las horas de trabajo entre todas las manos disponibles y un plan de obras públicas que emplee a miles de jóvenes con salarios completos y no los miserables 700 euros del salario mínimo, ahora reducidos a poco más de 500.


13- El gobierno del PASOK ha mostrado su verdadero rostro antiobrero y que no duda en entregar parte de la soberanía nacional al FMI y la UE. Frente a su política de hambre y entrega hay levantar la necesidad de un plan de lucha que culmine en la huelga general política hasta derrotar al gobierno del PASOK, el FMI y la UE. Debemos imponer que la GSEE-ADEDY rompan con el gobierno, a la vez que el PAME, central sindical ligada al Partido Comunista griego, deje su política de acciones aisladas: más que nunca es necesario el frente único obrero contra los ataques del gobierno. Esta exigencia a las actuales direcciones sindicales debe ir acompañada de la organización de los trabajadores en sus lugares de trabajo mediante asambleas y comité de fábricas, que se coordinen regional y nacionalmente, única forma de ir preparando un contrapoder al dominio de la burguesía. Sus partidos, el PASOK y Nueva Democracia, las dos dinastías políticas que siempre gobernaron han hundido el país. Sólo un gobierno de los trabajadores y los pequeños campesinos puede sacar a Grecia del marasmo y dar una salida progresiva a la crisis.


V. Contra la crisis de la Europa del capital, la única perspectiva realista es la lucha por los Estados Unidos Socialistas de Europa


14- La agudeza de la crisis ha sacado a la luz crudamente la principal contradicción de la construcción europea: la incapacidad de la UE de conquistar un supraestado capaz de actuar colectivamente frente a las grandes crisis y de llevar adelante una política y operaciones en el exterior (inclusive en el plano militar) común. La gravedad de la crisis actual hace que la convergencia de intereses que venían logrando los distintos gobiernos y burguesías europeas desde el comienzo de la construcción comunitaria –a pesar de las crisis y a las grandes tensiones a las que se vio sometida en su historia–, y cuyo máximo logro es el lanzamiento y la existencia del euro, esté entrando en contradicción cada vez más abiertamente con los intereses particulares de cada burguesía nacional.


15- La muestra más palpable de esto es la política imperialista abiertamente agresiva de Alemania hacia el seno de la UE. Estamos en presencia de un giro en su tradicional política de compromiso –como fue el caso desde la derrota alemana en la II Guerra hasta el Pacto de Maastricht, que sentó las bases de la creación del euro luego del avance que significó para su poder la unificación alemana en 1990– a una política más coercitiva que busca avanzar en imponer sus designios –es decir, una tendencia a la semicolonización– no sólo a los países periféricos del Este de Europa, sino a algunos de los imperialismos más débiles de la UE. Esta política agresiva de la potencia más fuerte de la UE, desestabiliza la relación de fuerzas en Europa no sólo entre los países más fuertes y los Estados más débiles de la UE, sino entre los más grandes, como el eje franco-alemán. A los tumbos, el imperialismo alemán está tratando de buscar una nueva forma de expansión que le permita salir del ciclo de crecimiento europeo de la pasada década, que ya ha quedado agotado y que se basó en el desarrollo exportador alemán a sus vecinos europeos, a cambio del desarrollo de la burbuja inmobiliaria y el turismo en países como el Estado español o Grecia en los cuales la banca alemana financiaba el desarrollo de mercados que absorbieran su producción industrial y no le hicieran a su vez competencia en este terreno. El viaje de su canciller a Rusia a festejar el 65º aniversario del triunfo aliado en la II Guerra Mundial, mientras otros dirigentes como Sarkozy y Berlusconi desertaban ocupados por el marasmo económico, es una muestra elocuente del intento de un nuevo curso del principal imperialismo europeo.


16- En lo inmediato, éste intento alemán ha ido mas allá de lo pensado provocando un descalabro económico que amenaza con terminar hundiendo a todos a los Estados a la vez, al tiempo que ha debilitado fuertemente al gobierno de Angela Merkel. Es en este contexto que Alemania aceptó a regañadientes la decisión de los Veintisiete, a excepción de Reino Unido, de crear un mecanismo de ayuda financiera de 750.000 millones de euros para restablecer la confianza en la moneda única. Pero el que piense que de esta medida extraordinaria surge un boceto de gobierno económico de la Unión Europea, y que por ende se ha superado una barrera hacia la formación de un Estado supranacional, está teniendo visiones. No sólo que la situación de potencial insolvencia del sur de Europa no cambia un ápice con los millones de dólares que se prometen tirar, sino que en concreto el plan va a profundizar los efectos deflacionarios en el conjunto de los países de la UE, en especial los más afectados, multiplicando los problemas que ya está sufriendo Grecia en una buena parte de Europa. En este marco, aunque el plan permite ganar tiempo, estructuralmente no resuelve ninguno de los problemas de la UE y de la misma eurozona, atravesada por desequilibrios estructurales persistentes que los gobiernos de la UE se niegan a ver y menos a resolver. A la vez, este plan posiblemente haya liquidado, como muestra la caída del euro, toda perspectiva de que éste pueda competir como moneda de reserva mundial con el dólar. No está descartado que, una vez que la tormenta amaine –si amaina–, Alemania intente nuevamente volver al redil buscando una reestructuración de la eurozona más a tono con sus crecientes ambiciones a la hegemonía que puede disparar un nuevo ascenso de los nacionalismos en el seno de Europa. Desde ya que en esta ecuación, la lucha de clases en Grecia y de los trabajadores en general es un palo en la rueda para cualquier intento de avance imperialista de la actual UE o de una reformada con un mayor peso de Alemania.


17- Aprovechando en última instancia, el impasse estratégico de la clase obrera como consecuencia del control estalinista y socialdemócrata del movimiento obrero luego de la Segunda Guerra Mundial y posteriormente, debido a la desmoralización del mismo tras la restauración neoliberal, la burguesía de los distintos países imperialistas de Europa logró importantes pasos en el camino de la construcción europea. Pero los límites que sus intereses nacionales le han puesto a esta construcción siguen demostrándose infranqueables, generando a cada paso contradicciones más agudas que amenazan con derribar los ejes del proyecto, como fue la creación del euro. En este marco, frente al descalabro actual de la Europa del capital o los planes reaccionarios que persiguen los imperialismos más fuertes y que pueden exacerbar los venenos chovinistas al seno de Europa, como mostró recientemente la campaña anti griega de la prensa y de muchísimos políticos alemanes, la cual se terminé volviendo en contra de la misma Merkel -como demuestra la derrota de su coalición con los liberales en las elecciones de Renania del Norte-, la única perspectiva realista es la lucha por los Estados Unidos Socialistas de Europa. La reemergencia de un movimiento obrero no contaminado con el cáncer que significó el estalinismo y la socialdemocracia, esta última pasada abiertamente al campo del social liberalismo, y en muchos casos a partidos burgueses normales, hace esta perspectiva estratégicamente más probable, una vez que por sus luchas y propia experiencia los trabajadores logren sacarse de encima varias décadas de preeminencia ideológica conservadora. Esta perspectiva, hace más urgente la necesidad de construir verdaderos partidos revolucionarios insertos en la clase obrera y sus luchas y no atajos oportunistas como la Coalición de la Izquierda Radical (SY.RIZ.A) griega, el Bloco de Esquerda portugués o el Nuevo Partido Anticapitalista en Francia, que llevarán a nuevas frustraciones a la vanguardia. El fracaso en avanzar en esta perspectiva podría dar lugar a que la crisis sea aprovechada por las corrientes xenófobas ultraderechistas, que culpan a los inmigrantes del desastre social.


VI. Por la Solidaridad activa con los trabajadores griegos y la lucha contra los planes de ajuste de cada gobierno y burguesía nacional imperialista


18- La huelga general política de los trabajadores griegos contra el plan de austeridad del PASOK, el FMI y la UE es un síntoma de las luchas por venir en Europa y a nivel mundial. Todos los obreros y jóvenes de vanguardia deben solidarizarse en forma activa con los trabajadores griegos, vanguardia de la lucha contra los planes de austeridad que se preparan en Europa y demás países imperialistas como EE.UU. frente al crecimiento descontrolado de los déficits fiscales, una herencia de la primera fase de la crisis.


19- Pero junto con esto, deben prepararse para enfrentar a sus propios gobiernos y burguesías nacionales y sus planes de ajuste, aunque algunos gobiernos como el francés quieren disimularlos con la expresión más neutra de planes de rigor. Es que el debilitamiento de los principales gobiernos imperialistas en sus propios países será la mejor arma para bajar la presión de los imperialismos más fuertes que están sojuzgando a los trabajadores de los países imperialistas más débiles como Grecia. Esto sólo puede hacerse rompiendo con todo chovinismo nacional y levantando bien alto las banderas de un internacionalismo proletario genuino. La bandera colgada en el Partenón “Trabajadores europeos levántense” es un llamado de alerta no solo a los trabajadores europeos sino a los trabajadores del mundo entero, en los cuales si se entra en una nueva caída recesiva de la economía mundial, la burguesía y sus gobiernos, no dudarán en aplicar planes drásticos como en Grecia contra el salario y el empleo.

En medio de una violenta represión: Laura Chinchilla se consagra como Presidenta de Costa Rica

por : Brayan Brenes
Miércoles 12 de mayo de 2010


El sábado 8 de mayo asumió Laura Chinchilla como Presidenta de Costa Rica, con la tarea central de darle continuidad a la política de su predecesor Óscar Arias, que durante cuatro años de gobierno, se caracterizó por administrar el Estado para los grandes empresarios y los sectores más acaudalados del país, con un programa eminentemente neoliberal articulado alrededor del TLC con Estados Unidos.

El mismo día en que el nuevo Ministro de Seguridad José María Tijerino anunciaba a los medios de prensa que era enemigo de la “mano dura” (pues –según él- había fracasado en todas partes) la Fuerza Pública bajo sus órdenes reprimía salvajemente en las cercanías del parque Metropolitano La Sabana, donde tomaba posesión como presidente la primera mujer en la historia nacional, dejando como saldo casi una decena de manifestantes duramente golpeados y detenidos [1]. Mientras los medios de comunicación de los poderosos hablaban de una “fiesta para todos” en el parque Metropolitano los manifestantes no podían siquiera ingresar al parque público, demostrándose desde el primer día las garras del nuevo régimen.


En medio de crecientes focos de descontento asume Laura Chinchilla

Desde el punto de vista del programa de la burguesía, Laura Chinchilla asume el poder con grandes retos y problemas heredados del gobierno de Óscar Arias. Su predecesor, aunque logró avanzar en ejes importantes en la agenda, estuvo muy limitado al invertir más de la mitad de su gobierno en la aprobación del TLC y sus Leyes de Implementación, por lo que no pudo desplegar el programa sobre el que se apoyaba en todo su alcance, o cuando menos con más velocidad.

Chinchilla tiene la difícil misión de privatizar y darle apertura en los hechos (y no legalmente como es el caso de Arias) a las instituciones públicas, tiene la tarea de sistematizar y generalizar la flexibilización laboral con las jornadas de 12 horas en el sector privado -y eventualmente en el publico-; además de los desafíos de continuar y generalizar la minería a cielo abierto, o la privatización de los puertos de Limón. Esta situación se presenta porque Óscar Arias aunque llegó a aprobar leyes y decretos tendientes a la liquidación de estos sectores y el ambiente, no pudo imponerlos materialmente, a excepción de Crucitas, donde la situación sigue indefinida entre la resolución vergonzosa de la Sala Constitucional y la moratoria firmada por Chinchilla. Aún así, todos los demás sectores siguen virtualmente intactos: el ICE, INS, CCSS, y otras instituciones públicas.

Para rematar, Chinchilla tiene que aplanar los salarios y condiciones de vida de los trabajadores públicos, mediante la Ley del Empleo Público, que se dirige a golpear brutalmente la estabilidad de este sector de la clase obrera, y a golpear sus salarios con tal de que los gobernantes dispongan de mayores recursos en las arcas del Estado. Todo esto después de que durante el gobierno de Óscar Arias se perdieron decenas de millones de dólares en corrupción, o el último caso, el del 8 de mayo, donde gastaron cientos de millones de colones en un ostentoso acto de traspaso de poderes.


Un gobierno más a la derecha, más represivo y más conservador

Todo parece indicar que el gobierno de Laura Chinchilla se caracterizará por cristalizar las aspiraciones de los sectores más derechizados y conservadores del país. Como prueba están los pactos logrados con Otto Guevara del Movimiento Libertario –considerado como el representante de la ultraderecha del país-, el creciente acercamiento con la Iglesia Católica, o la política estelar de la primera mujer Presidente dirigida a imponer prácticamente el “Estado de sitio” en el país con la excusa de la “seguridad ciudadana”.

En otro plano la Presidenta, de la mano de personajes como Luis Liberman -banquero y representante de los industriales más preponderantes del país- tendrá que imponer un duro plan fiscal para garantizar una fuente de recursos frescos al Estado, en momentos donde no se puede afirmar con certeza que la crisis capitalista internacional (ahora con epicentro en Grecia y la Eurozona) haya finalizado.

La fracción burguesa en el poder político, ha dejado claro que viene para garantizar más represión y violencia contra los trabajadores. Mientras Óscar Arias en señal de despedida reprimió duramente a los trabajadores de Limón en el marco de la huelga del 29 de abril y que terminó con 28 manifestantes detenidos, la señora Chinchilla se consagró el sábado 8 de mayo con una salvaje represión sobre los estudiantes y trabajadores que participaban de una protesta contra su gobierno.

La nueva Presidenta anunció la aprobación de una Ley de “Seguridad Ciudadana”, dirigida según ella contra la delincuencia, pero la realidad es que toda la maquinaria represiva del Estado se dirigirá hacia el aplastamiento de las principales luchas y bastiones del movimiento obrero y popular. Es que el negro pasado de Chinchilla así parece sugerirlo: fue Viceministra de seguridad durante el gobierno de Figueres Olsen en 1995, y en consecuencia, con responsabilidad en la represión y aplastamiento físico de la huelga de docentes de ese año, cuando protestaban contra una reforma sobre el régimen de pensiones del magisterio. Tampoco se puede olvidar cuando Chinchilla, bajo las órdenes del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, intentó introducir la Escuela Internacional de Policías para el Cumplimiento de la Ley en Costa Rica (ILEA, por sus siglas en inglés), la cual no iba a ser otra cosa que un centro de adiestramiento de maniáticos y torturadores que serían luego enviados a Irak y a otros países del mundo para “defender la democracia”. Pero eso no es todo, Chinchilla hizo todos los esfuerzos posibles desde el 2005 por introducir 38 barcos de guerra de Estados Unidos en la costa pacífica costarricense, como parte de la doctrina de “guerra contra el terrorismo” de Bush; y para rematar, fue pieza clave en la aprobación de la Ley Antiterrorista en el 2008, en la contratación de más de 4500 policías durante el gobierno de Óscar Arias, y de la aprobación de leyes para contratar más y “mejores” agentes en el OIJ. En resumen, el nuevo gobierno que nace, no solo tiene pendientes grandes tareas, sino que apuesta a resolver los problemas políticos y sociales por medio de la fuerza bruta, impulsado por una ambición represiva estremecedora.


Abajo el nuevo gobierno represivo, antipopular y entreguista de Laura Chinchilla. ¡Organicemos la movilización de masas y un polo obrero e independiente para enfrentarlo!

La represión del 8 de mayo parece ser una advertencia del nuevo gobierno para todos los trabajadores, el pueblo pobre y sus organizaciones de que quien se movilice será golpeado brutalmente, encarcelado y quedará con un expediente manchado, imposibilitado de seguir movilizándose a causa de las “medidas cautelares”.

Las luchas en defensa de los puertos, de las instituciones públicas, u otras no menos importantes como la de presupuesto para las Universidades públicas, o en defensa de los recursos naturales y el ambiente (como Crucitas) podrían ser muy violentas; no precisamente por el capricho de los trabajadores y el pueblo pobre que sale a marchar en defensa de sus derechos, sino porque una represión cada vez en mayor escala podría ser desplegada por el gobierno.

Ante la amenaza que significa el nuevo gobierno es urgente consolidar el más amplio frente único obrero y popular, que se apoye en las grandes organizaciones sindicales y del pueblo pobre para impulsar la movilización de masas. Es necesario impulsar este gran frente único sobre la base de un plan de acción votado democráticamente y apoyado en la independencia de clase; que se dirija a unificar todos los conflictos obreros y populares en curso, a organizar la autodefensa frente a los golpes que prepara Laura Chinchilla, y que tienda a levantar las reivindicaciones de los trabajadores del sector privado, en la perspectiva de sellar una potente alianza entre todos los sectores de la clase obrera y el pueblo pobre contra la burguesía.

Desde la LRS hacemos este llamado urgente a las grandes organizaciones obreras y populares, especialmente a los sindicatos. También llamamos a los compañeros del MAS, PRT y la JS, a que unifiquemos todas nuestras fuerzas, y las pongamos al servicio de la construcción de un gran frente único, para organizar la resistencia de masas contra el nuevo gobierno de Laura Chinchilla.


[1] En medio de la protesta la policía montada arremetió -toilettes en mano- contra los manifestantes, dejando casi una decena de compañeros fuertemente golpeados y detenidos. Después de los sucesos, casi todos los grupos de izquierda nos movilizamos hacia los Tribunales para exigir su liberación, en una larga jornada que se extendió hasta altas horas de la noche. Finalmente los compañeros fueron liberados

jueves, 29 de abril de 2010

Primera Jornada de Huelga Nacional (29 de abril):

Una potente alianza de clases oprimidas en marcha
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El jueves 29 de abril se desarrolló la primera jornada de huelga nacional, cerrando un mes agitado políticamente y lleno de movimientos de organización y protesta en Costa Rica.[1] Esta jornada se caracterizó por la acción sincronizada de los trabajadores portuarios de JAPDEVA, los profesores de colegio encabezados por APSE, los trabajadores de la Municipalidad de San José, un sector del ICE, funcionarios y estudiantes universitarios; además de grupos de vendedores ambulantes y porteadores, planteando diferentes demandas al gobierno. Aunque los medios de comunicación de los empresarios transmiten la idea de un “caos” generalizado a lo largo del país, suscitando decenas de kilómetros de embotellamientos; es en Limón donde se han desarrollado los sucesos más intensos, dejando como resultado 7 furgones incendiados, 3 policías heridos, y más de 28 compañeros luchadores heridos y detenidos.

Aunque la huelga nacional ha preocupado a las cámaras empresariales y a las principales autoridades del gobierno (sobre todo la unificación de los conflictos), ésta solo puede valorarse en sus verdaderas dimensiones si se la considera solo como el comienzo de un nuevo período de acumulación de fuerzas contra los grandes empresarios y los administradores del régimen político, agrupados de manera momentánea detrás de los hermanos Arias y el gobierno entrante de Laura Chinchilla. Esta alianza que apenas comienza a formarse, aunque cuenta con los trabajadores estatales como columna vertebral, le preocupa con agudeza a la clase dominante nacional, por eso Canal 7 y Repretel (las dos más grandes televisoras del país) comenzaron un operativo para desprestigiar las distintas luchas, dejando al nivel de “terroristas” y “delincuentes” a quienes se ven forzados a bloquear calles y a movilizarse para proteger sus derechos.

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Unifiquemos todas nuestras fuerzas en los últimos días de administración arista, y preparemos la lucha contra el gobierno de Laura Chinchilla

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La acción unificada del 29 de abril señala en pequeña escala el camino a seguir para defender los derechos de los trabajadores y el pueblo pobre: la necesidad de unir todos los conflictos y sectores en lucha, y movilizarlos contra el gobierno. Es que, como hemos dicho, Chinchilla será la continuadora de la política de los hermanos Arias; y será la encargada de materializar la entrega de los puertos de Limón, de imponer en los hechos el TLC (destruyendo el sector estatal), aplastar la autonomía universitaria; e imponer planes nefastos como la Ley del Empleo Público, la flexibilización laboral, y otras no menos perjudiciales para el conjunto de los trabajadores de Costa Rica.
Es mucho por lo que hay que luchar, y por eso es muy positiva esta primera jornada de huelga; pero es necesario mantener la unidad de todos los conflictos, que ningún sector negocie aislado, y sobretodo que las demandas planteadas al gobierno, incorporen de manera progresiva las reivindicaciones centrales de los trabajadores del sector privado, no solo para ganarnos su simpatía y aprobación; sino para intentar extender la agitación política hacia ese sector: castigado con jornadas de más de 8 horas diarias, en muchos casos sin salarios mínimos, y sin garantías laborales mínimas. ¡Unifiquemos todas las fuerzas que han entrado en movimiento en el último mes, y retomemos las reivindicaciones de cientos de miles de trabajadores del sector privado!
Es necesario formar “coordinadoras” o “consejos” por provincia o donde vienen desarrollándose las movilizaciones, apoyados en delegados revocables provenientes de cada sindicato y organización sindical y política, para darle un carácter mayor al movimiento.

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¡Viva la lucha de los trabajadores limonenses en defensa de JAPDEVA! ¡Por la liberación de todos los compañeros detenidos y su absolución de todos los cargos! ¡Convirtamos la defensa de JAPDEVA en una “causa nacional”, alrededor de la que giren todas nuestras demandas gremiales!

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En Limón se han presentado los acontecimientos más convulsos de todo el país durante esta primera huelga nacional. Los compañeros trabajadores de JAPDEVA junto con importantes sectores de la juventud bloquearon la entrada principal de la ciudad, sosteniendo el corte frente a la policía y algunos camioneros que intentaron romperlo por la violencia mediante el uso de sus furgones. Esta situación llevó a un enfrentamiento entre camioneros, policías, y nuestros compañeros luchadores limonenses, dejando como saldo decenas de detenidos y heridos.

Desde la LRS saludamos el coraje demostrado por nuestros compañeros limonenses en este reinicio de la lucha, y nos pronunciamos por la liberación de todos los detenidos y su absolución por todos los cargos que se les atribuyen. A la vez, alzamos en lo más alto nuestra voz para defender el derecho que tienen los compañeros de Limón a organizar su autodefensa como sea necesario, tanto para proteger sus huelgas, piquetes, bloqueos; como para protegerse de la policía y las bandas de sicarios que abundan en esa provincia. Por eso no condenamos las acciones que tomaron para proteger los cortes de ruta, la huelga, y en última instancia hasta su integridad física.

La lucha de los trabajadores de JAPDEVA, que parece adelantarnos que puede ser la más intensa; debe convertirse en una verdadera causa nacional, alrededor de la cual giren las demandas de los distintos gremios en lucha. Esto es necesario en primer lugar por la importancia estratégica que encierran los puertos de Limón, en segundo lugar porque debe evitarse por todos los medios que esta lucha (que se desarrolla en una provincia históricamente “olvidada” pero de las más combativas) se quede en el aislamiento, y finalmente porque es el sector que atacará más inmediatamente la Presidente Laura Chinchilla, por supuesto combinándolo con otros golpes sobre el movimiento obrero y popular.

La lucha de los trabajadores de APSE, ICE, Universidades Estatales, MSJ; así como las pequeñas pero importantes peleas de los vendedores ambulantes, los porteadores, etc; deberían todas unificarse alrededor de la defensa de JAPDEVA, que es donde se acumulan actualmente las mayores tensiones y donde el gobierno podría concentrar sus fuerzas, en su intento de propinar un golpe moral al movimiento de masas que se comienza a reorganizar, intentando quebrar la alianza de clases oprimidas en marcha.

Desde la LRS apostamos a participar en estos esfuerzos, y ponemos a disposición nuestras fuerzas, ideas y política, para llevar las distintas luchas a la victoria.

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Liga de la Revolución Socialista
Jueves 29 de abril de 2010

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[1] Durante este mes salieron a la movilización, entre otros sectores: los funcionarios y estudiantes de la UCR en defensa de la Autonomía Universitaria (después de la invasión del OIJ al campus de la Universidad), el paro de trabajadores del ICE en contra de la Ley General de Electricidad, los trabajadores de JAPDEVA contra la privatización de los puertos de Limón; y las marchas contra la minería a cielo abierto en Crucitas.