¡FUERA LAS TROPAS MILITARES! ¡HAY QUE ORGANIZAR LA AYUDA OBRERA Y POPULAR!
El toque de queda primeramente establecido en Concepción, se ha expandido a gran parte de la VII Región. Las ciudades de Talca, Constitución y Cauquenes se encuentran desde las medianoche hasta las 06 horas en toque de queda decretado por los militares. Esto porque están aumentando los saqueos y turbas por parte de la población en las regiones antes señaladas así como en comunas pobres de Santiago, ante la situación desesperada en que se encuentran cientos de miles de damnificados. Todavía no hay distribución de alimentos a la población de la región del Maule y Bio-bio, que se encuentra literalmente muriéndose de hambre. Mientras aumenta la desesperación entre la población trabajadora, aumenta la represión por parte de las Fuerzas Armadas contra la población, para garantizar y ser custodios de las ganancias patronales y el “orden público” que pide a gritos los empresarios y la derecha.
¡Fuera las tropas militares! ¡Abajo el toque de queda y estado de excepción!
La política del gobierno es totalmente reaccionaria contra los trabajadores y el pueblo pobre. El Alcalde oficialista de Hualpén en la comuna del Bio-bio, militante PPD, ha señalado en una entrevista a radio Bio-bio en un grito totalmente reaccionario contra la población: “La autoridad regional está sobrepasada, totalmente sobrepasada, los gobiernos locales no damos abasto, se nos ha terminado todo, ¡por favor, se los suplico, que puedan mandar urgente resguardo policial” “¡por favor que pongan mano dura, si tienen que matar que maten, pero esto es ya caos!”.
Mientras que la derecha pide más represión, más toques de queda y más milicos en las calles, el gobierno otorga, tomando en sus manos la política reaccionaria de la derecha. Mientras que aumenta la represión por parte del Ejército y la Armada, hoy en día el silencio de la Concertación se transformó en palabras. El Partido Socialista ha llamado a apoyar la política del gobierno -por tanto de la derecha- revelando su total carácter de partido patronal, diciendo en un comunicado: “la grave situación de orden público, obliga al uso de la fuerza del Estado que sea necesaria para garantizar la seguridad de la ciudadanía frente a la violencia, el vandalismo y el aprovechamiento indebido de la catástrofe”.
¡ABAJO LA CRIMINALIZACIÓN HACIA LA POBLACIÓN TRABAJADORA!
Los saqueos se vienen expandiendo y amenazan en transformarse en verdaderas revueltas sociales y populares.¡HAY QUE ORGANIZAR UNA SOLUCIÓN OBRERA Y POPULAR A LA CRISIS SOCIAL! La solución de la derecha y el gobierno es más represión. Los saqueos y las revueltas son una reacción justa y desesperada de la población que se encuentra sin comida ni abastecimiento. Aún así, no será una salida para terminar con la crisis social que azota a los pobres y trabajadores. ¡HAY QUE ORGANIZAR LA AYUDA OBRERA Y POPULAR! Es necesario exigir inmediatamente:¡FUERA LAS FUERZAS ARMADAS!¡Hay que organizar directamente la distribución de alimentos y de abastecimiento desde las organizaciones obreras, las juntas de vecinos, los sindicatos de la salud y la alimentación y las organizaciones estudiantiles! Para ello, es necesaria la Confiscación de los stocks de las grandes empresas de supermercados y alimentación bajo ningún pago además del financiamiento estatal. Ya en algunas comunas y poblaciones las propias juntas de vecinos junto a los trabajadores están gestionando la distribución: ¡hay que seguir ese ejemplo!¡Esta es la única salida a la crisis social de cientos de miles de damnificados, contra el gobierno, la derecha y los empresarios! La CUT debería encabezar y coordinar esta lucha.
¡FUERA LAS TROPAS MILITARES!
HAY QUE ORGANIZAR EL APOYO OBRERO Y POPULAR!
¡Hay que organizar directamente la distribución de alimentos y de abastecimiento desde las organizaciones obreras, las juntas de vecinos, los sindicatos de la salud y la alimentación y las organizaciones estudiantiles!
Terremoto en Chile ¡ABAJO EL ESTADO DE EXCEPCIÓN Y EL TOQUE DE QUEDA! por : Clase contra Clase (Chile) Lunes 1ro de marzo de 2010
¡FUERA LAS FUERZAS ARMADAS DE LAS REGIONES DEL MAULE Y BIO-BIO!
¡POR LA SOLIDARIDAD Y MOVILIZACIÓN OBRERA Y POPULAR PARA DAR SALIDA A LA CRISIS SOCIAL!
1.- Durante el día de ayer, se decretó el Estado de Catástrofe por parte del gobierno, y que pedía a gritos la derecha. Las Fuerzas Armadas se han hecho cargo de la situación de la administración y el abastecimiento de las regiones del Maule y Bio-bio. Junto con ello, se empezó a implementar el toque de queda desde las 21 horas hasta las 6 de la mañana. Se han suprimido las libertades de reunión y asociación y Defensa nacional se ha hecho cargo de la situación para restaurar el “orden público”, es decir, proteger la seguridad de la clase patronal ante los focos de saqueos cada vez más evidentes, no solo en las regiones antes mencionadas con Concepción como su sector principal, sino también en comunas pobres y trabajadores de Santiago como Quilicura o Lampa. Durante el día de ayer los milicos detuvieron en Concepción a casi 105 personas por los saqueos, y a 55 en la noche durante el toque de queda. Además, más de 10.000 efectivos militares han mandado durante el día de hoy.
2.- El gobierno de la Concertación ha sido total cómplice de la política reaccionaria de la derecha, subiéndose al carro de esta acción contra el pueblo trabajador y ha mostrado su verdadero carácter de estar al servicio de los empresarios. ¡Le ha cedido el control total de la situación a las Fuerzas Armadas! Mientras tanto, cientos de miles de trabajadores y pobres de la ciudad y de comunas rurales están viviendo el hambre, la miseria y la desesperación ante la nula respuesta del gobierno del abastecimiento. No hay luz, agua, electricidad ni comida. Ahora intentan, para evitar conflictos sociales, entregar una miseria de racionamiento “ordenado” a las familias damnificadas a cargo de las Fuerzas Armadas y en conjunto con los grandes empresarios del comercio que intentan lavarse la cara como cómplices directos de estos sucesos. Además, ya van 711 muertos, cerca de 500 desaparecidos y extraoficialmente se reconoce que las muertes sobrepasan fácilmente el millar de personas. Las situaciones de saqueo que se han producido en Concepción, el Maule y en comunas de Santiago, son producto de la miseria total y desabastecimiento en que se encuentran cientos de miles de trabajadores y pobres y que los empuja a estas acciones desesperadas. ¡Rechazamos toda criminalización de estos hechos! Rechazamos totalmente la injerencia y el control de las Fuerzas Armadas que están para resguardar la seguridad empresarial. ¡Fuera las Fuerzas Armadas! ¡Abajo el estado de excepción y el toque de queda!
3.- La crisis social, de magnitudes históricas prolongada generada con el terremoto, no es ningún caso “causas naturales”. Se debe a la sed de ganancias de los empresarios inmobiliarios y de la construcción que lucraron a costa de las miserias de los trabajadores, cuando hacían millonarias ganancias mientras entregaban casas en mal estado y no preparadas para los sismos a los trabajadores y pobres, a la vez que construían casas anti-sísmicas a la clase patronal, ¡en el país más sísmico del mundo! Todo esto con la complicidad de las políticas públicas de la concertación y la derecha.
4.- Las organizaciones obreras y sindicales, estudiantiles, de mujeres, pobladores y de la izquierda debemos denunciar abiertamente al gobierno y a la derecha y exigir el retiro inmediato de la ocupación por parte las Fuerzas Armadas. Además, desde la CUT, la FECH y demás organizaciones sociales hay que expandir la organización y la más amplia solidaridad con las familias damnificadas, garantizando la distribución de abastecimiento y alimentación a la población. Es necesario empezar a organizar además la más amplia unidad de acción para coordinar estas acciones e impulsar la movilización social ante la grave crisis social que se está produciendo. Preparar una gran acción unitaria de los trabajadores y del pueblo pobre, junto a las mujeres trabajadoras este 8 de marzo puede ser una verdadera demostración de que la clase obrera, encabezada por la CUT junto al movimiento de mujeres, estudiantil y poblador, puede tomar en sus manos la solución a esta catástrofe.
¡FUERA EL EJÉRCITO DE LAS CALLES! ¡ABAJO EL TOQUE DE QUEDA!
¡Organicemos desde la CUT junto a la FECH y las organizaciones poblacionales, comités para garantizar la distribución de todos los abastecimientos! ¡Inmediata restitución de los servicios básicos a los sectores populares!
¡Contra las empresas que construyeron obras de pésima calidad para los pobres y contra los empresarios del comercio que piden resguardar sus intereses mientras el pueblo se muere de hambre!
¡Contra el gobierno que fue el primero en aprobar todas las obras de mala calidad que se cayeron, y ahora mete a milicos a las calles para criminalizar a la gente que no tiene qué comer!
Por Liga de la Revolución Socialista
Lunes 15 de febrero de 2010
Después de cinco semanas transcurridas desde el terremoto de 7º en la escala de Richter que dejó como saldo 200 mil muertos y un 70% de edificios destrozados en Haití, aún no es posible afirmar que la calma o la “normalidad” hayan retornado a este país caribeño. La isla, oprimida históricamente por los imperialismos español, francés, y luego norteamericano, es actualmente el escenario del caos y la desesperación más acuciante: el único Hospital General del país no da abasto y se encuentra repleto de heridos, hay carencia de medicamentos y de agua, y aunque una intensa campaña internacional de recolección de alimentos y víveres ha sido puesta en marcha a nivel internacional por ONG’s, así como por organizaciones vinculadas a gobiernos, la falta de alimentos define en buena parte la situación en las principales calles de Puerto Príncipe; desembocando por lo general en irritación y descontento por parte de la población. La lentitud y la desconsideración con que las tropas de la ONU distribuyen la ayuda que llega desde distintas partes del mundo, solo está llevando a que la desesperación y la impaciencia se apoderen de las masas haitianas hambrientas y agobiadas. Ante esta inutilidad de las tropas de la ONU y Estados Unidos -que demuestran que su presencia solo responde al resguardo de los intereses imperialistas- ya se ve circular por Puerto Príncipe a grupos de jóvenes y niños armados con machetes saqueando los supermercados que quedaron arruinados o semiarruinados por el terremoto, optando por esta salida para no morirse igual que sus seres queridos, pero esta vez de hambre y sed. Algunos periodistas y activistas predicen desde Haití que “lo peor está por venir”, y que la desesperación de la muchedumbre podría generar “un terremoto social”.
Esta realidad desoladora es la que se desarrolla en las barriadas más pobres de la capital haitiana, acompañada de una represión constante de parte de las tropas de EE.UU y la Misión Humanitaria de las Naciones Unidas para Haití (MINUSTAH, enviada desde el 2004 para sofocar los levantamientos populares que condujeron derrocaron a Jean Bertrand Aristide); en una labor verdaderamente indignante. Como si fuera poco Brasil, que mantiene el mayor contingente de tropas latinoamericanas en la isla, ha enviado recientemente más de 1300 nuevos soldados, acompañados de machetes, bombas de gas lacrimógeno, y armas con balas de goma bajo el argumento de reforzar la “ayuda humanitaria”; disputando a la vez un espacio en la “reconstrucción” del país, lo que puede ser un gran negocio para los países involucrados en la administración de la ayuda.
De acuerdo a ciertas ONG’s la población de Haití “se enfrenta a una crisis de derechos humanos”, donde los niños, especialmente los más vulnerables “podrían convertirse en víctimas de los traficantes”; mientras las mujeres se hayan “especialmente expuestas a la violencia sexual”. Todo esto en el marco de familias destruidas por el terremoto, que han dejado a miles de niños, mujeres (y hombres) sin parientes y sin hogar.
La hipócrita filantropía de gobiernos y corporaciones burguesas
Todo este drama que intentamos reproducir tiene lugar al propio tiempo que los gobiernos de la mayor parte del mundo -comenzando por el de EE.UU.- y las empresas detrás de estos, organizan hipócritas campañas para “ayudar a Haití” consistentes en recolectar las donaciones que hacen los trabajadores y los pueblos, evitando las compañías tocar sus ganancias e incluso sus mercancías para reconstruir a la isla devastada por el terremoto. Ni estos gobiernos ni los empresarios “bondadosos” que administran la ayuda tampoco dicen nada sobre la repugnante deuda externa de miles de millones de dólares que el pueblo de Haití carga sobre sus espaldas, tampoco sobre las denuncias contra las tropas de ocupación de la ONU, donde más del 66% (según algunas fuentes) tienen que ver con casos de abuso sexual y maltrato a mujeres; mucho menos dicen palabra alguna sobre el hecho de que las tropas norteamericanas de lo primero que se han preocupado es por controlar los puntos estratégicos del país, como los Puertos, el Aeropuerto, y otros lugares clave. Sobre todas estas cuestiones candentes mantienen un silencio absoluto.
En el caso de Costa Rica, empresas y distinto tipo de organizaciones se han lanzado a hacer recolectas de víveres y dinero, pero no puede garantizarse que estos víveres o dinero lleguen al supuesto destino, y mucho menos de que cuando lleguen, verdaderamente sean utilizados por la gente que los necesita en la isla; lo anterior porque si en el terremoto que afectó el área de Cinchona en Costa Rica durante enero de 2009 se “perdieron” los víveres y más de mil millones de colones en donaciones ¿qué pensar del dinero y los víveres que supuestamente serán enviados fuera del país, sobre los cuales los donantes no tienen en realidad ningún tipo de control? Quisiéramos pensar que todo está lo enviado está llegando a su destino, pero hay algunas razones que nos obligan a desconfiar, especialmente los informes desde Haití de carencia de productos, y desabasto en algunas regiones.
Despleguemos ya en Costa Rica una gran campaña de solidaridad internacionalista obrera y popular con el pueblo haitiano como ya se desarrolla en otras partes de Latinoamérica
La Fracción Trotskista por la Cuarta Internacional (FT-CI), organización internacional de la que formamos parte, ha comenzado a desarrollar una gran campaña internacionalista de solidaridad obrera y popular con el oprimido pueblo haitiano. Mientras en países como Argentina hemos participado de iniciativas unitarias como la marcha de miles hacia la Embajada norteamericana, las mujeres de la FT-CI que impulsan la agrupación Pan y Rosas en distintos países de Latinoamérica como Chile, Brasil, México, y Bolivia; han lanzado una gran campaña de solidaridad en conjunto con otras organizaciones feministas latinoamericanas, enviando compañeras al lugar de los hechos, llevando nuestra solidaridad a la isla e informando sobre la verdadera situación que ahí se vive. Todas estas acciones las desarrollamos levantando como banderas la anulación de la deuda externa haitiana, la salida de las tropas imperialistas y de la ONU de la isla; que sean los trabajadores y sus organizaciones quienes administren la ayuda proveniente de distintas partes del mundo; y sobretodo que sean los capitalistas los que con sus ganancias y mercancías paguen la reconstrucción del país.
Es necesario que desde Costa Rica, contra la hipócrita filantropía de los empresarios que se hacen de la vista gorda de la deuda externa, la opresión histórica y la ocupación de Haití; formemos parte activa de la solidaridad con nuestros hermanos haitianos, convirtiendo a las Universidades y en la medida lo posible a los lugares de trabajo en centros activos de solidaridad internacionalista. En el caso de la Universidad de Costa Rica, uno de los puntos más dinámicos a nivel nacional, hacemos un llamado al Movimiento al Socialismo (MAS) que dirige la Federación de Estudiantes de la UCR, para que encabece esta campaña de solidaridad, convirtiendo la Semana de Bienvenida, o cuando menos sus actividades y conciertos centrales en verdaderas jornadas de solidaridad con Haití; exigiendo la anulación de la deuda, el retiro de las tropas, y que sean los capitalistas, costarricenses y extranjeros (como los de la Corporación de Supermercados Unidos o los de Wall Mart) los que paguen la reconstrucción del hermano país caribeño. En el mismo sentido, instamos a los compañeros del PRT, que tienen influencia sobre el Sindicato de Empleados Universitarios (SINDEU), para que apoyen e impulsen junto con nosotros esta campaña.
A la vez que creemos que es posible y necesario convertir la Semana de Bienvenida universitaria en un gran acto internacionalista, influyendo sobre la conciencia de miles nuevos estudiantes que apenas ingresan a la UCR; demandamos al Frente Amplio (FA) costarricense que, consecuente con su programa electoral, le exija públicamente a los gobiernos de Brasil (el PT de Lula), al FA uruguayo y a Evo Morales, entre otros gobiernos que reivindica como “amigos”; el retiro definitivo de las tropas que forman parte de la MINUSTAH. Es que el FA costarricense liderado por José Merino del Río, y que será representado en el próximo Congreso por José María Villalta ha sostenido que rechaza “toda acción militar o intervencionista por parte de cualquier potencia”. Esperamos que en consecuencia con este rechazo a “toda acción militar o intervencionista” exijan el retiro de las tropas imperialistas yanquis de Haití, así como el retiro de sus ayudantes de la MINUSTAH, aunque no provengan necesariamente de una “potencia”.
Llamamos a todas las organizaciones obreras y populares, sindicales, estudiantiles, de derechos humanos, a la izquierda; y a los activistas independientes, a poner en pie un gran movimiento de solidaridad internacionalista, que tenga únicamente como inicio la Semana de Bienvenida Universitaria. Desde ya nos proponemos para participar en la primera línea del frente en esta tarea.
Por la anulación de la deuda externa de Haití
Fuera las tropas yanquis y de la MINUSTAH de Haití y de toda América Latina
Que las organizaciones obreras y populares controlen los recursos recibidos en la isla, y que sean los capitalistas los que paguen la reconstrucción de Haití con sus mercancías y sus ganancias
Por un gran movimiento obrero y popular de solidaridad con nuestras hermanas y hermanos haitianos