miércoles, 15 de diciembre de 2010

ARGENTINA:

“ORDEN” PARA LOS RICOS, MUERTE Y MISERIA PARA LOS DE ABAJO

Fecha: Miércoles 15 de diciembre de 2010

Denunciamos el acuerdo de Macri y Cristina contra los hermanos sin techo

“ORDEN” PARA LOS RICOS, MUERTE Y MISERIA PARA LOS DE ABAJO

El secretario de Macri, Rodríguez Larreta y "Hannibal" Fernández el Jefe de Gabinete y responsable real hasta hoy de la Policía Federal del Gobierno de Cristina Kirchner, presentaron anoche un pacto reaccionario como “salida” a la crisis política abierta con la emergencia de miles de familias sin techo que ocuparon el Parque Indoamericano durante 8 días.

Las vagas promesas que hacen a los hermanos sin techo, de inclusión en un plan de vivienda cuya iniciativa queda en manos del xenófobo Macri (que construye en la ciudad menos de 100 viviendas por año) es una burla macabra, que sólo puede ser presentada como una concesión por el cínico Jefe de Gabinete, el mismo que un día dijo que Julio López podía estar “en la casa de la tía”. En el acuerdo anunciado ni siquiera se dice cuantos planes de vivienda se otorgarán. El objetivo que unió a Macri y Cristina fue impedir que se propagara la única vía efectiva para los más explotados de conseguir vivienda y doblegar la voluntad de los gobiernos que representan a las grandes inmobiliarias y constructoras: la ocupación de terrenos. Vuelve a quedar claro, como lo fue en la represión conjunta de la Federal y la Metropolitana del martes de la semana pasada, que más allá de sus diferencias ambos gobiernos están unidos por la defensa de los intereses capitalistas y son enemigos de terminar con los padecimientos del pueblo trabajador, en este caso expresado en la crisis habitacional que sufren millones en nuestro país. Una crisis que requeriría la puesta en marcha de un plan de emergencia de construcción de un millón de viviendas populares en todo el país, algo que ni Macri ni el gobierno nacional, que alientan en conjunto la especulación inmobiliaria en la Ciudad de Buenos Aires, están dispuestos a implementar.

“Si ocupás tierras, te quito el plan” agitaban anoche en la villa los punteros K y los alcahuetes de la constructora Shocklender y Hebe de Bonafini S.A. La Asignación Universal por Hijo que el gobierno “nacional y popular” muestra como el súmmun de los “nuevos derechos de ciudadanía” fueron utilizados como chantaje estatal contra los que no tienen ningún de derecho más que la protesta, ya que el acuerdo establece la cláusula de que los planes sociales serán quitados a quienes participen en ocupaciones. Un planteo no sólo completamente reaccionario, de una concepción similar a la Ley de Residencia de comienzos del siglo XX, sino violatorio de derechos constitucionales.

El envío al Parque Indoamericano de la Gendarmería (la fuerza más usada para despejar rutas y reprimir desocupados) y la Prefectura (que liberó el territorio del Casino flotante contra los piquetes de despedidos del capitalista del juego Kristobal López) fue presentada, después de los ataque de las bandas fascistas que dejaron correr, como necesaria para “pacificar el lugar”. Fue el primer paso de lo que resultó una salida reaccionaria. Lamentablemente hemos visto a las conducciones de los partidos que centran su política en el “trabajo territorial”, desde la CCC hasta el Partido Obrero, legitimar la presencia de estas fuerzas en el Parque Indoamericano ante Hannibal Fernández, luego de la represión de su policía. En el primer caso, jactándose de haber permitido la intervención del gobierno nacional (que incluyó el despliegue de las fuerzas represivas) y en el segundo pidiendo que “el estado garantice la vida”.

El PTS junto al sindicalismo de izquierda nos hicimos presentes el sábado en Soldati con 2000 compañeros y, pese a la resistencia de la Policía Federal, logramos pasar una delegación donde estuvieron dirigentes de Kraft, Zanon, el subte, de los tercerizados del Roca y del PTS. Exigimos un paro nacional de la CGT y la CTA para que les otorguen vivienda y vayan presos todos sus represores, es decir unir las fuerzas de un frente único de la clase trabajadora para abrir a una solución para millones sin techo. Esta perspectiva fue derrotada, por ahora. Pudimos ver nuevamente como actua la burocracia sindical: o dejando aislada la acción o nutriendo las bandas fascistas que atacaron a los compañeros sin techo.

Sin embargo, los hermanos argentinos, paraguayos y bolivianos, trabajadores precarizados y en negro, han mostrado potencialmente la fuerza de los explotados que, tarde o temprano, volverán a emerger.

PTS

ARGENTINA: PARO NACIONAL Y MOVILIZACIÓN PARA PARAR LOS ATAQUES FASCISTAS CONTRA LOS HERMANOS QUE LUCHAN POR SU VIVIENDA

Fecha: Sábado 11 de diciembre de 2010


COMUNICADO DE PRENSA
PARO NACIONAL Y MOVILIZACIÓN PARA PARAR LOS ATAQUES FASCISTAS CONTRA LOS HERMANOS QUE LUCHAN POR SU VIVIENDA

MACRI Y EL GOBIERNO NACIONAL SON RESPONSABLES DE LAS CUATRO MUERTES

Después de los asesinatos de Bernardo y Rosmary el día martes producto de la represión conjunta de la Policía Federal y la Metropolitana, y de otra persona sin techo en el día de ayer, este viernes se produjo el brutal asesinato por parte de bandas fascistas de un joven de 19 años, al que remataron a sangre fría luego de bajarlo de una ambulancia. También hubo numerosos heridos y se reportan desaparecidos. Todo esto fue justificado en declaraciones televisivas por Macri, que dijo que “los vecinos se cansaron que nadie haga nada”. Pero lo que varios medios presentaban como “vecinos de Lugano preocupados por su seguridad” son en realidad miembros de fuerzas de seguridad que habitan los monoblocks lindantes al parque unidos a barras bravas y punteros y funcionarios macristas. Hoy no sólo trataron de liquidar la ocupación del parque sino que dispararon a mansalva sobre hombres, mujeres y niños, y establecieron retenes para impedir que las ambulancias ayuden a los heridos. Son asesinos que actuaron bajo el amparo del discurso xenófobo y fascistoide del Jefe de Gobierno de la Ciudad. El gobierno nacional, por su parte, no sólo es corresponsable de las muertes del martes sino que dejó actuar como si nada a las bandas fascistas en estos dos últimos días. Es también responsable de la escalada represiva que en 50 días se cobró la vida de Mariano Ferreyra, de los hermanos QOM en Formosa y ahora de los compañeros que luchan por una vivienda digna.

Pero a pesar del brutal ataque sufrido los vecinos resistieron y no pudieron ser desalojados. Recién ahora empiezan a oírse en los medios de comunicación masivos los testimonios de los vecinos que están en el parque, donde relatan algo que cualquiera que estuvo en el parque podía comprobar: cómo gran parte de ellos son super explotados en los talleres textiles y luego tienen que hacinarse en una pieza por familia en la villa 20 pagando alquileres superiores a los $ 600 cuando sus salarios no superan los $ 1000 o $ 1500. La hipocresía y el cinismo de quienes vienen instigando la xenofobia contra los hermanos bolivianos y paraguayos, que son hoy parte del sector más precarizado de la clase obrera en nuestro país, es repugnante. No hay tiempo que perder. Contra los ataques fascistas y la represión hay que organizar la autodefensa de los trabajadores, para que no nos sigan matando. Corresponde a toda la clase obrera, al movimiento estudiantil, a las organizaciones sociales, de derechos humanos, políticas, que reivindiquen la defensa de los derechos democráticos dar una respuesta contundente contra este ataque fascista y contra la represión policial. La CGT, los dos sectores de la CTA y el conjunto de los sindicatos tienen que convocar a un paro nacional con movilización que sea una respuesta contundente contra el ataque fascista y xenófobo contra los hermanos que luchan por un derecho elemental que les es negado como la vivienda digna, mientras se hacen negociados inmobiliarios de todo tipo, cobijados tanto por Macri como por el gobierno nacional, que comparten la conducción de la Corporación Buenos Aires Sur. ¡Basta de muertes obreras y populares!

Christian Castillo y José Montes, por la Dirección Nacional del PTS

Secretaría de Prensa del PTS
Partido de los Trabajadores Socialistas

lunes, 22 de noviembre de 2010

La hipocresía del gobierno ante un desastre de alcance nacional


Por David L. Torres
Los destrozos materiales y las pérdidas humanas que dejaron las lluvias producto del paso de la “tormenta tropical Tomas” sobre Costa Rica están  lejos de disiparse: junto con las decenas de muertos y desaparecidos, miles de familias han perdido sus viviendas y cientos se encuentran completamente incomunicados y aislados, al punto que muchos sitios aún no han recibido ayuda básica. De aquí  que muchas personas han tenido que desplazarse y abandonar sus hogares desolados para intentar encontrar una casa en otro sitio o en la mayoría de casos ir a parar a albergues que solo les ofrecen perspectivas inciertas para recuperar sus mínimas condiciones de subsistencia; con creciente riesgo de epidemias de diarrea e incluso cólera, lo que puede potenciarse fácilmente al estar decenas de miles de personas sin acceso a agua potable y en grandes concentraciones.
Según las últimas informaciones el 25% de las carreteras del país fueron destruidas, además, cientos de puentes quedaron colapsados; ante lo que el ministro de Transportes se limitó a  anunciar que  “la “reconstrucción” tardará semanas e incluso meses”[1].
En medio de este desastre, del que por supuesto las víctimas son trabajadores y gente pobre,  la solidaridad ha comenzado a expresarse por medio de numerosas colectas y envío de ayuda material, pero esta ayuda, aunque necesaria; solo da respuesta parcial a la situación coyuntural de los afectados, no resolviendo a pesar de su buena intención, las condiciones estructurales de vida de la población afectada.
Una tragedia no solo natural
Las palabras del ministro de transportes, son un ejemplo de cómo el gobierno, haciendo un repugnante uso político de este desastre, pretende tapar y ocultar su responsabilidad ante las consecuencias tratando de hacer ver que todo lo ocurrido es por causas naturales de carácter inevitable.
No sólo la infraestructura vial del país ha venido deteriorándose crecientemente en los últimos años y meses ante la falta de inversión,  los desvíos de dinero, y las rentables (para los empresarios y funcionarios implicados) concesiones como la autopista a Caldera; sino que sobre todo, no ha existido ningún tipo de planificación y previsión en los hechos por parte de este y los anteriores gobiernos en lo que respecta a la reubicación de poblaciones que cada año están en mayor riesgo  de perderlo todo, mientras que enormes extensiones de terrenos y propiedades están ociosas y en manos de grandes empresarios urbanos, del agro y ganaderos.
Lamentablemente las muertes en Escazú son una clara muestra, siendo que incluso desde el año 2002 un estudio geológico demostraba los enormes riesgos por deslizamientos que corrían los pobladores del lugar, sin que se tomara nunca algún tipo de medida al respecto.
Parrita, donde la historia de cada año se repitió aún peor esta vez, recuerda que desde hace años que el dique del lugar -que evitaría las inundaciones-, ha quedado siempre a medio construir por el desvío de los recursos necesarios tal como sucede cotidianamente en el resto del país.
En lugar de ayuda el gobierno reparte politiquería en medio del sufrimiento
Al tiempo que las penurias continúan, se intensifica la campaña por las elecciones de alcaldes en todo el país, con el consecuente gasto a manos llenas de recursos para la campaña.
El intento de Laura Chinchilla de mostrar un rostro humanitario para hacerse imagen,  se contradice con los ¢1000 millones que espera gastar el PLN en la campaña de estas semanas y los ¢4000 millones que dispone el Tribunal Supremo de Elecciones para adelantar dinero y reintegrar gastos de esta campaña política a los partidos de los empresarios[2] en lugar de destinarlo a los afectados, mientras los trabajadores asumen el grueso de la ayuda y las donaciones.
Mientras las calles se llenan de anuncios que muestran caras de candidatos, el gobierno ha anunciado que girará miles de millones de colones (la mayor parte aún en discusión parlamentaria y sustentados en préstamos), y le ha pedido incluso a las instituciones autónomas que trasladen sus ganancias al fondo de emergencia, intentando hacer ahora lo que nunca hizo.
Esto no puede más que traer el recuerdo de la gestión de Arias, y el papel de la Comisión Nacional de Emergencias durante el terremoto de Cinchona, donde el dinero nunca llegó y la ayuda humanitaria fue utilizada en clientelismo político por parte del PLN para las elecciones presidenciales de febrero; con graves casos de caudillos barriales del partido especulando con los víveres recaudados.
Ante el sufrimiento de las miles de familias afectadas urge una solución, y la mejor forma de lograrla es que los grupos empresariales  del tipo de Walmart, Kimberly Clarck, Dos Pinos y otras de su tipo – que obtienen sus mercancías con la explotación de miles de trabajadores de la ciudad y el campo-  vuelquen sus ganancias e inventarios de productos a dar respuesta a la situación. De igual forma, los grandes monopolios de materiales de la construcción, deben ser puestos al servicio de la construcción de miles de viviendas para los trabajadores, en zonas donde no existan riesgos de deslizamientos e inundaciones.
La única garantía de que toda la ayuda humanitaria y los fondos recolectados lleguen a los afectados es que sean los trabajadores quienes gestionen la entrega de los mismos y frenen la típica orgía de recursos que en situaciones como estas, realizan los gobiernos de turno así como sus caudillos barriales.
La magnitud de la destrucción dejada a su paso por la “Tormenta tropical Thomas”, no hace sino poner al rojo vivo la necesidad no solo de una profunda revolución agraria que le de tierra a todos las personas que no tienen terrenos y que por eso se ven obligados a vivir sobre el caudal de los ríos; sino que pone hoy más que nunca al descubierto la necesidad de una profunda reforma urbana en cuanto al tema de la vivienda, que le de casa a todos los que la necesiten, y bajo condiciones óptimas de planificación y seguridad.


[1] “Temporal destruyó el 25% de las carreteras asfaltadas del país”, La Nación, 9 noviembre de 2010.
[2]“Partidos financian campaña de alcaldes con cuentagotas”, La Nación, 31 de octubre de 2010.
Esto sin contar los ¢17,000 millones que repartió el TSE hace escasos meses entre todos los partidos participantes de las elecciones presidenciales.

viernes, 19 de noviembre de 2010

América Latina Cuba: “Lineamientos” de ataque contra la economía nacionalizada y los trabajadores


por : Eduardo Molina
Jueves 18 de noviembre de 2010

La dirección cubana convocó al Congreso del Partido Comunista por primera vez en 13 años. Seguiremos este importante proceso político en una serie de notas en próximos números de LVO.

El objetivo central del Congreso es aprobar el “Proyecto de Lineamientos de Política Económica y Social”, que propone profundizar el plan económico que el gobierno de Raúl Castro viene aplicando, mediante nuevas reformas y duros ajustes.

El impacto de la crisis capitalista internacional, agravado por el bloqueo norteamericano, está golpeando severamente a la economía cubana, pero la respuesta de La Habana -expresada en los Lineamientos- profundiza un rumbo estratégico que amenaza las bases de la economía nacionalizada, entraña graves ataques a los trabajadores y sus conquistas y acerca aún más a Cuba al borde del despeñadero de la restauración capitalista aunque en una estrategia “gradualista” y manteniendo el poder político en manos de la burocracia “comunista” como en China o Vietnam.

Raúl se ha preocupado por poner un límite: “No hay reforma, es una actualización del modelo económico. Nadie piense que vamos a ceder la propiedad, la vamos a administrar de otra forma” (Gramma 15/11/2010). Pero no es casual que diversos medios burgueses, incluidos voceros de Washington, saluden las propuestas del documento aunque el imperialismo presiona por una apertura económica y política amplias que favorezcan una acelerada restauración y semicolonización de la Isla.

Los “Lineamientos…”

El texto presenta un programa de conjunto a ser aplicado durante los próximos 5 años. En un primer y rápido análisis de algunos ejes centrales se destaca que:

Promueve mayores concesiones a la inversión extranjera, creando Zonas Especiales de Desarrollo y garantizando el pago de la deuda externa. Aunque mantiene el control de cambio, debilita aún más el control del comercio exterior, dejando amplios márgenes para que cada empresa efectúe sus operaciones, con lo que la economía cubana queda más expuesta a las presiones del mercado capitalista internacional.

Se impulsa un cambio en la gestión de las empresas y servicios estatales en función de la eficiencia y rentabilidad individual, otorgando a las gerencias más autonomía y diluyendo aún más el plan, se habilita la posibilidad de quebrar y liquidar toda empresa ineficiente.

Amplia los espacios para la iniciativa de particulares, contemplándose la existencia de empresas mixtas, además de la extensión de las cooperativas, especialmente en el sector agropecuario y diferentes formas de trabajo por cuenta propia que si bien no constituyen un sector propiamente burgués, sino un sector de “pequeña producción mercantil simple”(y reservorio del desempleo), al debilitarse al sector nacionalizado, no haber un programa integrado de industrialización estatal y no poder pesar la clase obrera para articular a estas capas en la economía de transición, tenderá a servir de base social y caldo de cultivo para las fuerzas más abiertamente restauracionistas.

Entraña ataques inéditos a la clase trabajadora como el despido de más de 500.000 empleados estatales en una primera etapa (desplazados al “cuentapropismo”) y el recorte de viejas conquistas para imponer mayor productividad y disciplina laboral. Es decir, que el grueso del esfuerzo por enfrentar la crisis se impondrá a los trabajadores. Todo esto, bajo una campaña contra el “igualitarismo”, la “indisciplina” laboral, etc., que es funcional a “reeducar” a la clase obrera para aceptar condiciones de “mercado de trabajo” que habían sido erradicadas hace medio siglo por la revolución.

Los privilegios de la burocracia no se tocan

El documento ni habla de la responsabilidad en la crisis que tiene la desastrosa gestión de la burocracia, que por un lado siembra desorganización y despilfarro en la economía nacionalizada y por otro acumula privilegios y estrecha lazos con las nuevas capas acomodadas que medran en los espacios “de mercado”, el turismo y los acuerdos con inversores extranjeros; en contraste con el pobre nivel de vida de los trabajadores y campesinos.

Esa capa social parasitaria utiliza el monopolio del poder político del PCC y el ahogo de toda actividad sindical y política independiente de las masas, y constituye el mayor peligro interno para la revolución, con sectores que ya se preparan para convertirse en una nueva burguesía, en particular sectores de la cúpula de las FAR que dirigen las empresas estatales fundamentales para la economía y muchas de las asociaciones con el capital extranjero.

Los “Lineamientos” no se dirigen a la clase trabajadora y los campesinos cubanos salvo en alguna frase retórica, derivando en ellos, cínicamente, la responsabilidad por la baja productividad y la acusación de “igualitarismo”, cuando lo que provoca desmoralización y desencanto en las masas, es precisamente la escandalosa desigualdad, la corrupción y los privilegios de los estratos dirigentes.

Un proceso burocrático

Aunque Gramma declara que “en este proceso quien decide es el pueblo” presentando como si se abriera una discusión democrática de masas en Cuba, lo cierto es que la burocracia mantendrá un férreo control, y como ya se mostró en el Primer seminario de altos dirigentes, su objetivo es alinear a los estratos dirigentes del Partido, del Estado y de las organizaciones de masas (CTC en primer lugar), para “bajar” el Plan a las bases sin posibilidad de una verdadera discusión que incluya otros planes alternativos.

El liderazgo de Raúl es menos popular que el que ejerciera Fidel, y las disputas entre las distintas alas de la burocracia provocan frecuentes “crujidos”; el Congreso busca lograr un consenso ante sectores recelosos de la burocracia y “legitimar” el plan ante el eventual descontento o resistencia entre sectores de masas.

Posteriormente se haría una Conferencia que discutirá otros problemas cruciales, como la composición de la dirección y la implementación en detalle del plan adoptado.

El secante control del aparato del PCC impide la formación de tendencias dentro del partido, sanciona rápidamente a cualquier crítico que se “extralimite”, y reprime y ahoga cualquier espacio de vida política independiente; mientras la dirección negocia con la Iglesia “el partido católico de la contrarrevolución- y le permite funcionar en locales, celebrar seminarios y prepararse para ser laoposición reconocida”.

Que los trabajadores puedan discutir y decidir realmente sobre los grandes problemas nacionales, el rumbo adoptado por la dirección y la vida política del país es incompatible con el régimen de partido único.

Un programa obrero y socialista contra el programa del VIº Congreso

Ni justificar los Lineamientos como hace la izquierda que apoya a la dirección castrista (“progresistas”, populistas y viejos stalinistas), encubriendo bajo la retórica de “defensa del socialismo” el contenido de las medidas; ni denunciarlo como un simple “ajuste neoliberal” como hace otro sector de izquierda (como el PSTU brasileño/LIT) que al considerar que Cuba ya es capitalista y abandonar la caracterización marxista de Estado Obrero Deformado (sometido a un proceso de descomposición desde el período especial), cierra los ojos a la necesidad de defender lo que queda en pie de las conquistas estructurales de la revolución. Es preciso alertar sobre el verdadero carácter del plan y rechazarlo porque socava las conquistas de la revolución como la economía nacionalizada y afecta a los intereses de los trabajadores, oponiéndole un programa obrero y socialista.

Los trabajadores deben tener plenos derechos de reunión, expresión y organización sindical, incluyendo el derecho de huelga y a formar nuevos sindicatos independientes de la tutela del Estado y del PCC, así como el establecimiento de un genuino control obrero colectivo en todos los aspectos de la producción y la vida económica, para poder enfrentar el ataque a las condiciones de vida y empleo y combatir la corrupción y otros males que brotan de la conducción burocrática.

Son puntos fundamentales la defensa de la centralización estatal de los medios de producción como condición para enfrentar la restauración capitalista y planificar democráticamente la economía, la reintroducción del monopolio estatal del comercio exterior, la liquidación los privilegios de la casta burocrática y la revisión de las medidas y concesiones “de mercado” implementadas desde elperíodo especia y bajo el gobierno de Raúl, manteniendo sólo aquellas compatibles con el fortalecimiento estratégico de la economía de transición, para sanear y restablecer ésta en función de los intereses de los trabajadores.

La continuidad del régimen burocrático de partido únic lleva al desastre, ahoga toda posibilidad de vida política crítica entre las masas y da lugar a la demagogia imperialista y clerical de la “apertura política” y la “democracia” burguesa. La defensa consecuente de Cuba contra el imperialismo y el curso restauracionista de la burocracia sólo puede hacerse en la perspectiva de una revolución política que acabe con el dominio burocrático e instaure un régimen obrero revolucionario basado en consejos de trabajadores, campesinos y soldados, con plena legalidad para los partidos que defiendan las conquistas de la revolución y se reivindiquen anticapitalistas.

Luchamos contra el criminal bloqueo y las cínicas presiones de la Unión Europea y EE.UU. En el marco del aislamiento impuesto por este chantaje imperialista, defendemos el pleno derecho de Cuba a establecer relaciones económicas y diplomáticas que le sean beneficiosas con países como Venezuela o Brasil. Sin embargo, la política del régimen de apoyar y generar ilusiones en gobiernos como el de Chávez y otros gobiernos nacionalistas o progresistas burgueses va en contra de la necesidad de que Cuba sea un punto de apoyo para la movilización obrera y de masas en toda la región, que pueda abrir el camino a la derrota del imperialismo y las clases dominantes locales y la construcción de una Federación de Repúblicas Socialistas de América Latina.

El futuro de la revolución cubana está en juego. Ayudar desde un programa claro al reagrupamiento de la vanguardia contra los ataques y maniobras del imperialismo, como contra la burocracia y su curso crecientemente restauracionista, es una tarea a la que deben contribuir las fuerzas que se reclaman obreras y socialistas en Latinoamérica y el mundo.

"Perlas" del documento del PCC

Mayores concesiones al capital extranjero:

65. “estricto cumplimiento de los compromisos contraídos” y la deuda externa.

89. “Continuar propiciando la participación del capital extranjero, como complemento del esfuerzo inversionista nacional, en aquellas actividades que sean de interés del país”

96. “Promover la creación de Zonas Especiales de Desarrollo” en las que se prevé construir marinas, campos de golf y condominios de lujo para atraer turistas de mayor poder adquisitivo.

Se socava la planificación y se amplían los mecanismos de mercado

5. “la Planificación abarcará no sólo el sistema empresarial estatal y las empresas cubanas de capital mixto, sino que regulará también las formas no estatales” se asignará mayor autonomía a las empresas mediante un “proceso de separación de las funciones estatales y empresariales” lo que llevaría a someter a las empresas estatales a la “autodisciplina” de la rentabilidad y competitividad individuales.

16. “Las empresas estatales que muestren sostenidamente en sus balances financieros pérdidas (…) serán sometidas a un proceso de liquidación” es decir de quiebra sino son rentables en términos individuales.

18. “Las empresas… podrán crear fondos para el desarrollo, las inversiones y la estimulación a los trabajadores.”

Se amplía el sector cuentapropista, cooperativista y privado.

158. Amplía “el ejercicio del trabajo por cuenta propia”, habilitándose el acceso a unos 178 rubros según anteriores anuncios gubernamentales.

169. Se independizarán “las distintas formas de cooperativas de la intermediación de las empresas estatales, e introducir de forma gradual las cooperativas integrales de servicios en la actividad agroindustrial a escala local”.

Productividad y ajuste a costa de los trabajadores

Se plantea “eliminar “plantillas infladas” en todas las esferas de la economía y producir una reestructuración del empleo, incluidas fórmulas no estatales” (…) “Incrementar la productividad del trabajo, elevar la disciplina y el nivel de motivación del salario y los estímulos, eliminando el igualitarismo en los mecanismos de distribución y redistribución del ingreso. Como parte de este proceso, será necesario suprimir gratuidades indebidas y subsidios personales excesivos.”

164. Habiéndose comenzado ya a eliminar comedores obreros, donde “resulten imprescindibles” se asegurará “el cobro de sus servicios a precios no subsidiados”.

162. Habla de “una eliminación ordenada” de la libreta de abastecimiento, supresión que afectará a los sectores más pobres y está en conexión con la disminución de gastos sociales, la supresión de subsidios, el alza de tarifas, restricciones en el acceso al estudio universitario, mayor control en el sistema médico, etc.