domingo, 27 de enero de 2013

Es urgente darle continuidad a la lucha contra la represión policial y la persecución del Estado que inauguramos en noviembre: No permitamos más espionaje, represión ni persecución a los que luchan



Por Johanán León

Luego de la multitudinaria marcha de noviembre pasado, el gobierno ha transmitido un claro mensaje al movimiento obrero, estudiantil  y popular: no escatimará recursos en preparar y ejercitar su brazo armado para la represión de toda nueva lucha que se desarrolle.

 El propio 15 de noviembre- más allá de lo que la prensa intentó reflejar- la multitudinaria jornada en la nos movilizamos cerca de 20,000 estudiantes  en repudio a la represión, estaba fuertemente militarizada con diversos contingentes de policías ubicados en varios puntos preparados para una eventual represión.

 A escasos  días de esa importante movilización, Chinchilla no tuvo ningún inconveniente en anunciar que la policía continuaría reprimiendo “a quienes bloqueen vías públicas y alteren el orden público durante las marchas”[1]. Casi al mismo tiempo, se difundía el visto bueno del gobierno para que cuerpos policiales como el OIJ puedan realizar con completa impunidad intervenciones telefónicas[2].

 El diario La Nación tratando de apoyarse en algunos episodios presentados durante la marcha de los motociclistas, aprovechaba para mostrar su apoyo incondicional al fortalecimiento represivo instando al gobierno a sentar un precedente de “consecuencias totalmente predecibles” para quien vulnere la ley.[3]

 Más tarde, junto a la noticia de que varios diputados se habían reunido “en secreto” con “expertos sobre narcotráfico” de Colombia y Estados Unidos[4],   se anunciaba con bombos y platillos la llegada al país del primero de dos helicópteros comprados por ¢3,700 millones al gobierno de Estados Unidos, y que entre otros aspectos poseen sistemas infrarrojos , cámaras para la transmisión en tiempo real y son más silenciosos.[5] 
 
  La lista sin embargo no termina acá, y el 2013 inició no sólo con los sobrevuelos  del nuevo helicóptero sobre San José, sino con una brutal represión que dejó decenas de heridos entre las más de 400 familias trabajadoras de Siquirres que tenían tomada parte de la Finca Matas de Costa Rica como protesta frente a que el empresario dueño de la finca aún les adeuda más de 4 mil millones por concepto de aguinaldos, vacaciones y otros derechos, tras despedirlos años atrás; una situación que sufren incluso trabajadores actuales del lugar.[6]
 
 El ejemplo en Siquirres muestra que cuando se trata de proteger los intereses patronales todos los recursos represivos se ponen en marcha, y así como los integrantes de la Fuerza Pública quemaron los ranchos de cientos de familias, el gobierno echó mano del espionaje para  vigilar de cerca esta lucha tal como quedó en evidencia con la infiltración de un oficial de la DIS (Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional) en el reciente bloqueo sobre la ruta 32[7], el cual bajo la protección del estado se dedicaba a dar cacería a los dirigentes e integrantes del movimiento;  lo que deja en clara evidencia los métodos que el  gobierno ha venido implementando para reprimir y criminalizar a quienes luchan y sobre los cuáles se sostiene la “democracia” costarricense.

¿Por qué impulsar la lucha contra la represión y el fortalecimiento represivo? 

 Aunque pueda parecer obvio, hay que señalar que no sólo se trata de defender  las libertades democráticas elementales que el gobierno se viene empeñando en recortar y eliminar como bien se ha reflejado con la llamada Ley Mordaza; sino sobre todo implica defender la  propia integridad física de todo luchador y luchadora que se plantea enfrentar las políticas anti obreras y antipopulares del gobierno y los empresarios.

 Así como los trabajadores de Finca Matas han salido a luchar, nuevos anuncios de despidos como los de las empresas Jockey y Faber Castell, los cierres de Ebais y hospitales por los recortes en la salud pública, la eliminación de puestos de trabajo en el sector público, y los crecientes tarifazos en el transporte, la electricidad y la telefonía; muy posiblemente potenciarán en el marco de una economía en decrecimiento  nuevas  luchas a partir de este año.

 Esa es la razón de fondo por la cual el gobierno desde meses atrás viene tratando de imponer una nueva relación de fuerzas apoyándose en el discurso de la “lucha contra el narcotráfico” para reforzar material y legalmente el aparato represivo.

 Por todo lo anterior es necesario impulsar una gran campaña que retome ejes como la exigencia de renuncia del Ministro Mario Zamora y el jefe policial Raúl Rivera (encargados de la represión del 8 de noviembre), y apunte a denunciar el fortalecimiento represivo que el gobierno impulsa. A la vez, es clave exigir la derogación de la Ley Antiterrorista de Bush que rige desde el año 2009 en Costa Rica, y bajo la cual recientemente en Chile fueron reprimidos una vez más los indígenas Mapuche; pero sobre todo como trotskistas planteamos la completa disolución de la policía y los distintos cuerpos represivos como la DIS que como se mostró en Siquirres,  no tienen otra función más que defender los intereses  de los empresarios a través de la persecución y la represión en contra de los trabajadores, estudiantes y los sectores populares que han comenzado a salir a las calles.


[1] http://www.nacion.com/2012-11-29/Portada/Chinchilla-advierte-que-policia-seguira-reprimiendo-bloqueos-y-alteracion-del-orden-durante-marchas.aspx
[2]http://www.diarioextra.com/2012/noviembre/29/nacionales3.php
[3] http://www.nacion.com/2012-11-30/Opinion/Firmeza-ante-la-violencia.aspx
[4] http://www.prensalibre.cr/lpl/nacional/75549-diputados-se-reunen-en-secreto-con-expertos-sobre-narcotrafico.html
[5]http://www.nacion.com/2012-12-25/Sucesos/helicoptero-de--1-800-millones-luchara-de-frente-contra-narcos-.aspx
[6] http://www.diarioextra.com/2013/enero/04/sucesos12.php ,  http://www.nacion.com/2013-01-04/Sucesos/Antimotines-desalojan-de-nuevo-a-precaristas-de-Siquirres.aspx
[7] http://www.diarioextra.com/2013/enero/24/nacionales3.php

¡Abajo la intervención francesa en Mali!

Por Philippe Alcoy, CCR4 en el NPA, Francia

"Señoras y Señores, Mali enfrenta una agresión de elementos terroristas, que vienen del Norte, cuya brutalidad y fanatismo ahora conoce el mundo entero". Así es como François Hollande presentaba el 11 de enero la puesta en marcha de la máquina de guerra tricolor. Esta no es la primera experiencia de los socialistas y los verdes. Sin remontar demasiado para atrás, recordemos Kosovo en 1999 y en Afganistán, bajo el gobierno de la Izquierda Plural del PS-PC-Verdes de Jospin.

La apuesta es defender la estabilidad del cuadrado neocolonial francés en el oeste de África así como los intereses de las multinacionales francesas. Es evidente que esta nueva intervención imperialista fue planificada desde hace tiempo [1] .

El avance de las fuerzas islamistas hacia Bamako, cuyos objetivos no son claros, fue sólo el pretexto ideal para justificar el ataque. En efecto, el gobierno francés busca justificar su acción detrás de "la lucha contra el terrorismo" y la protección de un "país amigo". Sin embargo, los verdaderos motivos de la intervención francesa son totalmente diferentes. Se trata, en el marco de la crisis capitalista internacional, de garantizar particularmente nuevos sectores de valorización del capital imperialista francés "recuperando el retraso" que existe en la explotación de los recursos naturales en su "patio trasero" africano.

El Ejército francés no traerá nada bueno para las masas de Mali

La entrada de las fuerzas armadas francesas no hará más que reforzar el poder dictatorial del Ejército maliense y de los hombres del capitán Sanogo, que continúa dictando la ley en Bamako desde su golpe de Estado de marzo de 2012. El gobierno fantoche acaba por otra parte de instaurar el estado de emergencia, lo que implica una censura total de la prensa y plena libertad para los militares para indagar, parar y detener a los opositores, comenzando por los militantes del movimiento obrero y sindical del sur maliense, que llevó adelante varios combates en estos últimos meses [2] .

¡En Francia, "unión sagrada" detrás de Hollande y su guerra!

Se conformó un amplio frente entre los medios de comunicación burgueses más importantes y los diferentes partidos que defienden los intereses del capital imperialista francés para alentar, sostener y legitimar esta nueva "aventura" militar de su Ejército. En esta unanimidad militarista, sumado a que según los encuestadores el 75 % de la opinión estaría a favor de la intervención, las declaraciones chauvinistas y proimperialistas de Melenchon y de su partido (el Frente de Izquierda) son mucho más escandalosas ya que sabemos que con esta guerra Hollande se propone ganar fuerza y fortalecer políticamente su gobierno. Esta intervención, para Hollande, es la versión militar, exterior y brutal de la ofensiva francesa que lleva adelante el gobierno en el país sobre el frente de la austeridad y de la reforma del mercado laboral.

¡Hay que combatir "nuestro" imperialismo aquí y ahora!

Es claro que uno de los puntos de apoyo para legitimar la intervención imperialista es el carácter reaccionario y antipopular de los grupos islamistas que tomaron el control de Norte del Mali. El espantapájaros del "terrorismo islamista" permite a Francia presentarse como el "salvador excolonial". Pero todo esto es una mascara. El imperialismo no defiende jamás ni la libertad ni la democracia. Al contrario, en Mali, esta intervención en apoyo a un gobierno fantoche ilegítimo ataca el derecho elemental a la autodeterminación de Azawad (territorio internacionalmente reconocido como parte de Mali). Este elemento de opresión sobre los pueblos del Norte del país y la ofensiva militar francesa, si continúa, harán todavía más difícil para los trabajadores, los campesinos y los pueblos del Sur del Mali, sacarse de encima el yugo del plomo militar, de la corrupción, de los planes de ajuste dictados por el FMI, y tantos otros elementos funcionales a la conservación del orden franco-africano.

Pero sobre todo existe otro elemento en el cual el gobierno del PS puede apoyarse para continuar su campaña militar: el hecho de que la unanimidad militarista y chauvinista sea apoyada por la "izquierda de la izquierda" como acabamos de verlo pero también por las direcciones de las principales fuerzas sindicales del movimiento obrero. Por ello sería esencial que la extrema izquierda, comenzando por nuestro partido, el NPA, pero también Lucha Obrera, que también tomó posición contra la intervención, esté a la vanguardia en impulsar mítines y movilizaciones contra esta nueva guerra imperialista.

Como marxistas revolucionarios, no nos pronunciamos solo contra la intervención, sino por la derrota de "nuestro" imperialismo. Por supuesto que esto no significa apoyar políticamente las fuerzas islamistas que están hoy a la cabeza de la ofensiva. El programa de Ansar-Dine y de otros grupos islamistas consiste por otra parte, en última instancia, en renegociar las condiciones de subordinación de la burguesía del Mali con respecto al imperialismo, particularmente atándose más a las pétro-monarquisas del Golfo, que son fieles aliadas del imperialismo norteamericano. Lo que es seguro sin embargo, es que todo debilitamiento o cuestionamiento de la potencia francesa sólo puede reforzar, localmente, la posición del movimiento obrero y popular que lucha por la defensa de los intereses del pueblo del Mali, contra la burguesía local a las órdenes de las multinacionales francesas. Por ello solo se puede desear que el ejército francés se tope con la resistencia más dura posible y que su ofensiva fracase.

Pero una victoria del Ejército francés en Mali también tendría un impacto extremadamente negativo para nuestra clase. Esto fortalecería al gobierno y al empresariado y le daría todavía más margen de maniobra para hacer más profunda su ofensiva. Los que hacen jugosas ganancias en África son los mismos que nos despiden aquí en Francia. Es por ello que, más allá de las posiciones que deberían defender los revolucionarios, la extrema izquierda debería darse los medios de defender posiciones internacionalistas elementales, proponiéndole al conjunto de las organizaciones del movimiento obrero y de la juventud, tanto sindicales como políticas, llamar, allí dónde es posible, por lo menos en París, a una concentración y movilización contra la intervención en un muy breve plazo.

¡Abajo la intervención imperialista, con o sin mandato de la ONU o del Parlamento!
¡No a la apertura del espacio aéreo argelino a los bombarderos franceses! ¡Por el derecho a la autodeterminación del conjunto de Azawad y de los pueblos de Mali!
¡Retirada de todas las tropas francesas de África y de los terrenos de operación exteriores!

Nota completa en francés disponible en www.ccr4.org

Huanuni, centro obrero de importancia estratégica: Lista independiente gana elecciones del sindicato


Por Javo Ferreira de la LOR-CI, Bolivia

 Uno de los centros del debate sobre el IPT es Huanuni, donde no sólo se votó un aporte de cada obrero al mismo, sino que una lista animada por activistas independientes y algunos simpatizantes de la izquierda trotskista (LOR-CI y POR) ganó por amplia diferencia las recientes elecciones del sindicato, derrotando a los sectores más ligados al MAS. Su programa reivindica “los Documentos del XXXI Congreso Minero y del XV Congreso de la COB en los que se plantea la necesidad de organizar el instrumento político de los trabajadores. A través de este instrumento lograr una representación obrera en el parlamento para convertirlo, como indica la Tesis de Pulacayo, en tribuna revolucionaria”. Se presentaron tres listas y el FRS (Frente de Revolución Sindical) ganó con el 48% de los votos (1999 votos, con unos 700 de ventaja sobre el segundo frente). Al cierre de esta nota, recién se había realizado la elección de los 125 delegados de sección, que estrechamente ligados a la base, actuarán junto a la nueva directiva del sindicato.

 El gran distrito minero de Huanuni ocupa un lugar particular en el actual movimiento obrero. Siendo la única mina de COMBOL que no se cerró en los ‘80, gracias a la lucha obrera y solo pudo ser privatizada en 1999 y recuperada en 2002, conservó las tradiciones y cultura obrera del proletariado minero que combatió en la revolución de 1952, protagonizó el trienio revolucionario de 1969-71 que dio la Asamblea Popular y marchó a ocupar La Paz en las Jornadas de Marzo de 1985. Entregada a una transnacional británica Allied Deals, en los ‘90, desde 1999 inició un nuevo y extraordinario capítulo en su historia: la fraudulenta quiebra de ese grupo empujó a los mineros de Huanuni a movilizarse hasta imponer la renacionalización de la mina para defender su fuente de trabajo. En el levantamiento de octubre de 2003 que derribó al presidente neoliberal Sánchez de Losada, los mineros de Huanuni acudieron en camiones a La Paz, enfrentándose a dinamitazo limpio al Ejército en Ventilla, con varias bajas. Al no poder romper el cerco militar, los mineros bajaron en pequeños grupos a la ciudad reagrupándose en la Universidad con la disposición de seguir el combate, cuando el 17 de octubre, Goni huyó.

La política minera del gobierno de Evo Morales apostó al acuerdo con las transnacionales y las cooperativas. En Bolivia, las cooperativas mientras son dirigidas por camarillas enriquecidas, en algunos casos verdaderos “empresarios con guardatojo” que hacen buenos negocios con las grandes empresas y expolian a miles de socios pobres y peones asalariados. A inicios de octubre de 2006, en Huanuni, las cooperativas de la zona, alentadas por el entonces Ministro de Minería de Evo y negociando bajo cuerda con los antiguos concesionarios ingleses, intentaron asaltar la mina para apoderarse de las mejores vetas. Los 800 trabajadores asalariados resistieron a pie firme el asalto.

 Tras dos días de luctuosos enfrentamientos que dejaron más de una docena de muertos, lograron derrotar ese asalto e imponer la única salida progresiva al conflicto: incorporar a la masa de casi 4.000 cooperativistas pobres como asalariados a la Empresa Minera Huanuni, logrando con ello una gran victoria política y consolidando la nacionalización del distrito definitivamente. A pesar de que el SMTMH (Sindicato Mixto de Trabajadores Mineros de Huanuni) tuvo en distintos momentos directivas conciliadoras con el gobierno y que la conquista del “control social” (con rendición de cuentas a los trabajadores sobre las operaciones y decisiones de la empresa) se burocratizó en lugar de desarrollarse como control obrero, Huanuni se siguió movilizando en diversas ocasiones, para reclamar por sus demandas o apoyar a otros sectores obreros. Al calor de este proceso, la experiencia política de muchos trabajadores de Huanuni con el MAS y el gobierno de Evo fue avanzando y es hoy uno de los focos principales en que se apoya la iniciativa de IPT.

 Huanuni, una suerte de laboratorio político donde la gran tradición de lucha minera se combina con las nuevas generaciones, está llamado a contribuir poderosamente al desarrollo y renovación del movimiento obrero ante las tareas que la actual etapa pone ante ese proletariado, hoy mucho más extendido y diversificado que antiguamente, con sus concentraciones en los nuevos emprendimientos mineros privados, en los hidrocarburos, en las fábricas y empresas de El Alto, Santa Cruz y otras ciudades.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Egipto | “El pueblo quiere que caiga el régimen”


Por Claudia Cinatti, FT-CI 

La vieja consigna que gritaban centenares de miles contra la dictadura de Mubarak a principios de 2011 vuelve a resonar con toda su fuerza en las calles de El Cairo y las principales ciudades de Egipto, esta vez dirigida contra el gobierno de M. Morsi del Partido Libertad y Justicia (ligado a la Hermandad Musulmana) y la Asamblea Constituyente con mayoría de partidos islamistas.

Desde hace dos semanas atrás, centenares de miles de jóvenes de clase media, estudiantes, mujeres, trabajadores, sectores populares vienen movilizándose contra el decreto por el cual el presidente egipcio se adjudicó poderes cuasidictatoriales para intentar consolidar un régimen autoritario hegemonizado por el islamismo moderado, y apoyado por el imperialismo a cambio de los servicios prestados por Morsi para lograr el cese del fuego entre Hamas y el estado de Israel.

Lejos de retroceder ante las protestas, la respuesta de Morsi fue hacer votar en tiempo récord el proyecto de nueva constitución y convocar a un plebiscito constitucional para el 15 de diciembre, esperando que la extensión nacional de la Hermandad Musulmana y sus redes clientelares en sectores populares permita ganar la votación, aunque sea por un margen ajustado.

Esta acción ofensiva de Morsi precipitó la dinámica de la movilización: el 4 de diciembre decenas, quizás centenares de miles rodearon el palacio presidencial obligando a Morsi a abandonar a escondidas el edificio. El 5 de diciembre, la Hermandad Musulmana convocó a la base islamista del gobierno a una “contramovilización” desatando violentos enfrentamientos entre ambos bandos con piedras y bombas molotov, con un saldo provisorio de 3 muertos y centenares de heridos. Por ahora el ejército no viene participando en las tareas represivas, intentando preservarse como hizo ante la caída de Mubarak. Al cierre de este artículo continuaban los enfrentamientos en las inmediaciones del palacio presidencial y en otras ciudades importantes del país. De profundizarse esta situación de tensión extrema puede poner en cuestión la continuidad del gobierno de Morsi y la “transición democrática” como forma de desvío del proceso revolucionario.

Una constitución a la medida del islamismo, los militares y el imperialismo

La nueva constitución, producto de un proceso constituyente completamente antidemocrático pactado con el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, es un intento de consolidar un régimen basado en la alianza de la Hermandad Musulmana (y secundariamente otras variantes islamistas como los salafistas) con los militares y el imperialismo que reemplace a la vieja dictadura de Mubarak por una “democracia tutelada” que conserve lo fundamental del viejo régimen.

Entre otras cosas, la nueva constitución proclama al islam como religión de estado (lo que ya regía en la constitución anterior y bajo Mubarak), declara los principios de la ley islámica como la fuente de la legislación, mantiene a las fuerzas armadas como principal institución del régimen, dejándole el control del presupuesto de defensa (al que ingresa 1.300 millones de dólares en concepto de ayuda financiera de Estados Unidos) y el manejo de los asuntos militares, además de respetar en lo fundamental el rol de las fuerzas armadas en la economía y de conservar los odiados tribunales militares para juzgar a civiles (ante los cuales han sido procesados unos 12.000 activistas desde el fin de la dictadura).

Este giro bonapartista tiene un doble propósito: por un lado está destinado a resolver la disputa que tiene el gobierno con el poder judicial, donde se concentra los remanentes del viejo régimen, y por otro, liquidar la resistencia de la juventud y sectores avanzados de la clase obrera. Como parte de esta política de mantener bajo control a la clase obrera, el gobierno de Morsi con una medida demagógica de limpiar a la Federación sindical de la vieja dirigencia mubarakista, dictó un decreto por el cual remueve a la vieja dirigencia pero le da la facultad al ministro de trabajo, un miembro de la Hermandad Musulmana, de nombrar a la nueva dirección, liquidando de esa manera toda posibilidad de democratización de las organizaciones obreras, una demanda muy sentida por amplios sectores de los trabajadores que vienen fundando sindicatos independientes.

De esta manera, el gobierno intenta allanar el camino para avanzar con la implementación de un programa neoliberal de ajuste negociado con el FMI para descargar las consecuencias de la crisis capitalistas sobre los sectores populares y dar confianza oportunidad de negocios a posibles inversores extranjeros.

La Hermandad Musulmana y su brazo político, el Partido Libertad y Justicia, actúan con el apoyo de Estados Unidos y otras potencias imperialistas que ven al islamismo moderado egipcio como un aliado –junto con Turquía, Qatar y Arabia Saudita y el estado de Israel- para mantener la estabilidad regional y liquidar las tendencias revolucionarias de la primavera árabe. Por esto, como explica el diario Washington Post, “Estados Unidos se ha negado a criticar públicamente a Morsi o a condenar directamente la constitución propuesta”, lo que se ha visto claramente en las declaraciones de la secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton que se limitó a llamar al diálogo y a que la nueva constitución garantice que Egipto cumpla sus “obligaciones internacionales”, es decir, mantenga su alianza con Estados Unidos y el estado sionista.

Entre el frente popular y la perspectiva de revolución

Esta nueva oleada de luchas enfrenta grandes desafíos. La enorme polarización entre partidarios y opositores de Morsi se basa fundamentalmente en el antagonismo entre el carácter laico o religioso del estado, tras el cual se ocultan los profundos antagonismos de clase. La Hermandad Musulmana es un partido de un sector de la burguesía egipcia que usa la religión y sus redes de asistencia para mantener bajo control a una amplia base popular utilizando la religión como instrumento de sometimiento. Sin embargo, la oposición laica reagrupada en el Frente de Salvación Nacional que hoy se propone dirigir las movilizaciones, aunque con un discurso democrático formal representa los mismos intereses de los enemigos de la clase obrera y los sectores populares. Este frente, que pretende consolidarse como una oposición liberal burguesa seria, está conformado por Mohamed ElBaradei, ex inspector de Naciones Unidas en Irak, el empresario multimillonario Naguib Sawiris, fundador del Partido Libre Egipcio, el exfuncionario de Mubarak y expresidente de la Liga Árabe Amr Moussa y el Partido de la Dignidad (nasserista y tibiamente nacionalista burgués) del excandidato H. Sabbahi. A ese rejunte de figurones y partidos liberales laicos, burgueses y pequeño burgueses, le capitula gran parte de la izquierda y las organizaciones surgidas de la plaza Tahrir, como el Movimiento juvenil 6 de abril.

El Frente de Salvación Nacional pretende usufructuar las banderas democráticas del proceso revolucionario para negociar con la Hermandad Musulmana el retiro del decreto dictatorial de Morsi, la suspensión del referéndum y la elección de una nueva Asamblea Constituyente con mayor representación de sectores laicos pero con el mismo programa de establecer un régimen tan proimperialista y patronal como el actual.

Los jóvenes, los trabajadores de las grandes concentraciones obreras y los sectores populares y empobrecidos por las consecuencias de las políticas neoliberales de Mubarak y de la crisis capitalista han hecho una enorme experiencia de lucha en los casi dos años que transcurrieron desde la caída del dictador, creando organizaciones políticas y sindicatos independientes, protagonizando huelgas y movilizaciones y enfrentando la represión. La oposición burguesa democrática, basándose en la denuncia de la opresión religiosa, intenta limitar esta experiencia reduciendo los términos del enfrentamiento a laicos versus islamistas.

Las movilizaciones actuales muestran que la contención del desvío parece débil y que las tendencias más profundas del proceso revolucionario vuelven a ganar el centro de la escena. Es necesario que los trabajadores y jóvenes combativos forjen sus propias organizaciones revolucionarias que enfrenten la trampa del desvío frente populista y unan la lucha democrática a una perspectiva anticapitalista y antiimperialista.

México: Cientos de presos y heridos en el regreso del PRI al gobierno


Por Sandra Romero, LTS
 

En este momento en México se encuentran presos decenas de jóvenes que fueron detenidos durante las movilizaciones contra la toma de protesta (asunción presidencial) del priísta Enrique Peña Nieto y en la LTS nos encontramos en lucha, junto a organizaciones de derechos humanos, sociales y políticas por su libertad.
 

Peña toma protesta en medio de la represión

Peña Nieto acudió al Congreso al cambio de gobierno, en medio del repudio en casi todas las capitales del país y la represión a las protestas. Una presidencia asumida entre la indignación popular, con los representantes políticos de la clase dominante, intentando llegar al Congreso, entre autos y ropas de lujo, con la sede parlamentaria amurallada por tanquetas de agua, gases lacrimógenos, balas de goma, miles de policías federales, granaderos y militares y decenas de kilómetros de vallas al Congreso y el centro histórico. Estas fueron las “medidas preventivas” anunciadas por Peña y orquestadas por el estado mayor, para el retorno del PRI a la presidencia.

Peña en sus primeras horas de gobierno y con ayuda del gobierno perredista del Distrito Federal, ya tenía más de un centenar de detenidos, cientos de heridos y la criminalización iniciada por medios de comunicación y Gobernación, marca el inicio de un nuevo gobierno represor.

Con más de un centenar de detenidos en la Procuraduría Capitalina y la orden de “ir hasta el final” por parte del perredista Marcelo Ebrard (jefe de gobierno), en el intento por imponer penas que van de 5 a 30 años de prisión, se condena el “desorden público” y daño en propiedad privada.

Las condenas de medios de comunicación y funcionarios de gobierno buscan minimizar el repudio al arribo de Peña, igual que las calumnias de que nuestros heridos fueron producto de piedras lanzadas por los propios manifestantes y los policías disparando, lanzando balas de goma y gases lacrimógenos sin castigo, mientras Juan Kuy Kendall se debate entre la vida y la muerte por el traumatismo craneoencefálico que le provocaron o la bala que le provocó la pérdida del ojo a Uriel Sandoval. La acción de sectores juveniles, entre los cuales se contaban muchos integrantes del movimiento #yosoy132 y jóvenes independientes, puede ser un síntoma de que el descontento que recorre a la juventud, y que ya se había expresado con la emergencia del #yosoy132, puede dar un salto y apelar a métodos radicales de lucha.

La LTS y la Juventud Anticapitalista, Socialista y Revolucionaria –que impulsamos junto a colectivos y estudiantes independientes- participamos de la movilización, que fue llamada por la Convención Nacional contra la Imposición, el magisterio democrático, el #yosoy132 y organizaciones sociales y populares, planteando la necesidad de preparar una gran movilización y un paro nacional, encabezados por los trabajadores y sus organizaciones, para enfrentar al gobierno de Peña Nieto y sus planes. Con más de 100 compañeros/as que participaron de nuestra columna, nos hicimos presentes desde muy temprano. A partir de la represión salvaje, nos sumamos desde el primer momento a la campaña por la libertad de los presos políticos, que además impulsan nuestros compañeros de la FT en Argentina y otros países de América Latina y Europa.



Fracasa el intento de un cambio de poder ordenado

Tras las medidas represivas, se pretendía transmitir al mundo una imagen ordenada del cambio de gobierno, que permitiera a Peña iniciar su mandato en aparente estabilidad. Ocurrió lo contrario. Los principales diarios del mundo publicaron en primera plana las manifestaciones y la brutalidad policial, mostrando al nuevo gobierno sin legitimidad.

La violenta represión y la dura respuesta del PRD en el DF son muestra del pacto en el régimen contra quienes se decidan enfrentar los planes y a favor de la gobernabilidad. Los hechos del 1/12 muestran lo que vendrá para este gobierno que inicia con mucho cuestionamiento, donde el descontento popular será la constante.

La dura represión también nos plantea la necesidad de cerrar filas en defensa de los detenidos y luchar por su liberación incondicional. Esto nos permitirá estar en mejores condiciones para reorganizar la lucha contra los planes de miseria que busca imponer el gobierno y no permitir que las instituciones represoras del régimen salgan fortalecidas y la criminalización a las protestas se imponga.

Repudiamos la represión y exigimos la libertad inmediata e incondicional de todos los presos. La LTS, junto con otras organizaciones, padres de familia y organismos de derechos humanos, redoblamos esfuerzos por la liberación de los detenidos y un abogado nuestro es parte del equipo jurídico que toma los casos de los compañeros. Llamamos a todas las organizaciones obreras que se reivindican independientes como la CNTE, el SME y la UNT a encabezar un gran movimiento nacional en las calles, sumando a las organizaciones de derechos humanos, a intelectuales, organizaciones políticas, sindicales, y sociales, indígenas y campesinas, a impulsar una Campaña Internacional unitaria por la libertad de todos los presos y contra la represión. Es fundamental una lucha amplia, democrática y masiva por la libertad de los presos, y que los sindicatos llamen a acciones y preparen un paro nacional para exigir su liberación inmediata.

¡Si tocan a uno, nos tocan a todos!

Responsabilizamos al gobierno de Peña y al gobierno capitalino por cualquier agresión que puedan sufrir los compañeros que se movilizan por los presos.
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El PRI, PAN y PRD firman Pacto para estabilizar al régimen mexicano
A pesar del cuestionado triunfo electoral, Enrique Peña Nieto buscará recomponer el sistema de la alternancia tan debilitado luego que el panismo concluye su sexenio con mas 70 mil muertos, para eso, apelará a medidas represivas, como se vio en la acción policial del 01/12 y en su primer anuncio: “el ejército se mantendrá en las calles”. Con el nuevo gabinete salieron a la luz una docena de nombres ligados familiar, política o financieramente al expresidente Carlos Salinas de Gortari [1] . Viejos políticos reciclados que de “nuevo PRI” no tienen nada y encarnan la década de más feroz ofensiva neoliberal de la burguesía y la patronal contra los trabajadores en México.

Sin embargo, aunque el PRI cuenta con el apoyo de los partidos y el Congreso, deberá enfrentar la crisis económica y el descontento social. Ya en su toma de protesta, Peña lanzó un discurso de “unidad nacional” en busca de la estabilidad que le permita avanzar con los planes contra las masas, en lo cual será fundamental el rol del Congreso de la Unión. Además mostró la histórica relación del PRI con el ejército, que en el primer discurso del recién electo Secretario de la Defensa Nacional dijo respetará los derechos humanos, nada más falso, cuando al mismo tiempo los manifestantes evadían las balas y gases lanzados frente al Congreso.

Los acontecimientos del 1/12 y el antecedente de la reforma laboral impuesta por el Congreso las semanas pasadas dejan ver un régimen que se posiciona para avanzar en la ofensiva mandatada por el imperialismo, donde el PRD aparece como una oposición cada vez más leal y adaptada al PRI y al PAN, empezando por la reforma laboral, en negociaciones con el PRI y alianzas con el PAN antes de la votación. Además, el PRD (que gobierna el Distrito Federal) es hoy la punta de lanza de la represión desatada durante la toma de protesta de Peña, con cientos de detenciones arbitrarias. Un gobierno que inicia con respaldo empresarial y que buscará negociar las reformas estructurales para implementar sus planes, entre ellos, su gran objetivo: privatizar Pemex.
[1] El más corrupto en la historia de México, que llegó al poder con un fraude y robo a Pemex, vendió la banca, la telefonía, los ferrocarriles, las carreteras, la aviación, impuso el TLC, se ligó al narco, asesinó opositores de todo tipo, combatió al zapatismo, etc.

Argentina | Multitudinaria asistencia en la presentación de “Mi Vida” de León Trotsky

 
Foto: Jorge Altamira, Gabriela Liszt y Christian Castillo.

El martes 4 se presentó en el Auditorio de la Sede Constitución de la Facultad de Ciencias Sociales el libro Mi vida, el segundo tomo de las Obras Escogidas de León Trotsky. Más de 800 personas asistieron al evento que fue presentado por Gabriela Liszt del CEIP y contó con la exposición de Jorge Altamira, dirigente del Partido Obrero, y Christian Castillo, dirigente del Partido de los Trabajadores Socialistas. En el evento se proyectó un saludo enviado desde México por Esteban Volkov, nieto de León Trotsky. La edición del libro estuvo a cargo del Centro de Estudios, Investigaciones y Publicaciones (CEIP) “León Trotsky” y cuenta con el apoyo del Instituto de Derecho de Asilo, Museo Casa León Trotsky de México. La publicación fue realizada a través de Ediciones IPS.

A continuación presentamos extractos de la presentación. Se puede ver completa en www.tvpts.tv.

Jorge Altamira: “El libro de Trotsky es un arma de lucha”

Buenas noches a todos, gracias a los organizadores […] hay que felicitarlos por la publicación del libro Mi vida de Trotsky […] Nosotros tenemos que esforzarnos para que la lectura de Mi vida sea interpretada por los trabajadores más activos, más conscientes, por los luchadores de la clase obrera. Cuando yo leí Mi vida […] sentía que estaba leyendo un libro […] asociado a procesos revolucionarios […] ¿Cómo podemos hacer para que los trabajadores argentinos vivan esa misma experiencia? […] Tenemos que actuar como si cada uno de nosotros, todos los que estamos aquí, fuéramos Trotsky y queremos contribuir a la marcha de la emancipación de la clase obrera y de la humanidad […].

El libro de Trotsky es un arma de lucha. Dentro de los infundios y mentiras, calumnias del estalinismo […] Trotsky escribe Mi vida para combatir esos intentos […] Muchos sacaron la conclusión de que el trotskismo era una réplica del estalinismo […] El trotskismo es antes que nada la defensa de la vigencia histórica de la revolución bolchevique de 1917 […] Es una política por la revolución mundial. No es una querella contra el estalinismo [que] es un aparato contrarrevolucionario que en su defensa adopta todos los recursos políticos posibles […].

Quisiera incorporar también una visión de Mi vida que me viene de un análisis que hace nuestro compañero del Partido Obrero Revolucionario de Grecia […]. Para Savas Matsas, el relato sobre Ulises que se hace en la mitología griega, el Quijote de Cervantes, y el último Ulises del irlandés Joyce; tienen una cosa en común […]. Lo que tienen en común es que son viajes. […] Para descubrir el mundo, para descubrir la naturaleza, para descubrir el Cosmos y para descubrirse a sí mismo […] el Ulises de Homero es un Ulises que recorre el mundo […] el mercado mundial de su época. […] Después dice que el Quijote es alguien que arranca de un pueblo medieval; y es un libro que relata el advenimiento del capitalismo […] Y, finalmente, el Ulises de Joyce es un viaje al interior del personaje Ulises. Y es la expresión de la decadencia capitalista que ya no puede desarrollar objetivamente absolutamente nada y vive una continua introspección. Si nosotros tomamos este modelo ¿Qué significa “Mi vida”? Mi vida es el diario de la revolución mundial […].

Hay tres ideas que son las que ordenan todo su pensamiento político. La primera idea es el problema de la decadencia del capitalismo. […] Estas crisis de hoy, son las del capitalismo senil […] hay corrientes que afirman que la teoría del imperialismo es un invento de Lenin y de algunos más, y que lo que vemos se trata siempre del viejo y mismo capitalismo, y que no hay nada en la forma de dominación del imperialismo que lo haga diferente al capitalismo en general. ¿En qué se manifiesta su decadencia, su declinación? Se tiene que manifestar de una forma histórica concreta […] Por eso esta gente dice, “muchachos, no se preocupen por la crisis capitalista mundial, ya hubo otras y los capitalistas salieron” […] El programa de transición ya comienza con una caracterización del capitalismo en decadencia y, por lo tanto, de la madurez de las condiciones objetivas para la revolución […] Al margen de esto, una teoría revolucionaria no tiene fundamento objetivo.

Y él va insistir sistemáticamente, y quisiera aportar para ustedes que lean […] unas minutas de Trotsky en discusión con el partido norteamericano, el Socialist Workers Party, que trataba de cómo trabajar con un proletariado muy empírico, muy apegado a cosas prácticas, sin aspiración teórica […] siempre les señalaba que la situación de EE. UU. desde el punto de vista histórico mundial, era una situación de decadencia del capitalismo y de perspectivas estratégicas revolucionarias […].

El otro aporte […] es el problema del partido. […] ¿Qué es un partido? El partido no es un aparato […] El partido de la clase obrera es la transformación del proletariado en clase consciente de sus objetivos históricos […]. Nosotros comprendemos perfectamente que el Frente de Izquierda es una forma histórica, como una forma práctica o política, de carácter transitorio que siembra el desarrollo de la conciencia revolucionaria, de la organización, pero la tarea histórica es construir un partido de la clase obrera […] Y en la lectura de Mi vida, la cuestión del partido es fundamental […]. Trotsky se mantiene desde el año 1902 hasta 1917 fuera del partido bolchevique. En Mi vida se va a ver en los diez años posteriores que nadie asimiló como Trotsky la importancia del partido político de la clase obrera […] Nosotros no olvidamos que hay otros partidos obreros, mejor dicho reformistas. Hay partidos centristas que son obreros. Ya Marx en su Manifiesto Comunista toma este punto […] Dice “nosotros los comunistas no queremos un antagonismo con esos partidos sino que representamos en el movimiento histórico de la clase obrera el interés de orden general”. […] ¿Está planteada para la Argentina la formación de otro partido obrero revolucionario? Pensamos que no. […] Y sería un grave error plantear la formación de un partido obrero centrista, que sería centrista porque sería un partido no basado en un programa revolucionario, no basado en la posición histórica, sino que sería un partido basado en las plataformas electorales por las cuales hoy luchan los trabajadores […].

Hay una tercera cuestión […] sobre la actual crisis mundial […] ustedes piensen que mediante la utilización de recursos absolutamente extraordinarios, después de siete años de crisis, la economía no levanta […] Y lo que está en crisis en todo el mundo es el agotamiento de sus recursos extraordinarios […]. Esta crisis mundial abre grandes perspectivas que tenemos que desarrollar, y empieza a manifestarse de nuevo un ascenso de la izquierda, que lamentablemente capitalizan las izquierdas centristas o reformistas, pero que es un indicador del seguro ascenso de una izquierda revolucionaria sobre la base del fracaso de estas corrientes […]

Y para concluir: ¿qué quedó de la Argentina kirchnerista? ¿Qué quedó de la batalla cultural que según Beatriz Sarlo había ganado el kirchnerismo? […] El nacionalismo burgués, pequeñoburgués, ha vuelto a fracasar […] y esta vez de un modo mucho más inmundo que en el pasado, como lo demuestra la alianza kirchnerismo-Macri contra los trabajadores del subte […]. Tenemos que oponer a este gobierno y a la salida que se teje […] una alternativa de la izquierda […].

Porque el objetivo irrenunciable […] es construir un partido para tomar el poder y establecer la dominación política del proletariado […] ¿Qué es la dictadura del proletariado? […] No es una arquitectura institucional, donde las decisiones se toman de una manera o se toman de otra. Es la organización del proletariado como clase dominante bajo la dirección de un partido revolucionario ¿Por qué? Porque el objetivo de la toma del poder y de la dictadura del proletariado es abolir la sociedad de clases [...]. Es la conciencia política, el programa, de que es la última forma de la dominación de clase y el inicio de la transición hacia una sociedad sin clases y sin Estado. Por lo tanto, decadencia del capital, partido, comunismo, emancipación humana, forman un único haz que no puede deshacerse sin pervertir la causa revolucionaria.

Christian Castillo: “Una vida extraordinaria que nos habla del mañana”

Me toca a mí, nuevamente, estar en la presentación de las Obras Escogidas de Trotsky, como estuve con mi camarada Emilio Albamonte en la presentación de Stalin, el gran organizador de derrotas. Y ahora, en la presentación de un libro que estamos reeditando en una situación muy particular que puede ser vista desde dos ángulos. Porque cuando empezaron las compañeras y compañeros del CEIP a trabajar en la reedición de Mi vida todavía no estaba claro qué nivel iría asumiendo la lucha de clases en nuestro país. Ahora acabamos de vivir un hecho muy importante que es el primer paro general en mucho tiempo (11 años), donde la clase trabajadora ha tensado sus músculos. Y, además, este paro general tuvo otra peculiaridad, que la prensa no pudo ocultar el protagonismo muy relevante de la izquierda clasista, anticapitalista, en los piquetes y en el impulso a que el paro se dé aún en las fábricas donde los burócratas sindicales llamaban a que el paro no se haga. Entonces, la edición de Mi vida cobra importancia porque en el país hay un nuevo clima obrero.

El segundo elemento importante es que efectivamente estamos editando las Obras Escogidas de Trotsky y Mi vida cuando una nueva generación despunta a la lucha. Y esa generación es la de los jóvenes estudiantes que combaten en Chile, en México, de los trabajadores que luchan en Europa […] En ese sentido, es fundamental llegar a ellos con las ideas y la tradición del marxismo revolucionario porque, entre otras cosas, la época de restauración conservadora que vivimos ha pretendido borrar la tradición revolucionaria del movimiento obrero.

Trotsky tiene una cita en la autobiografía de un artículo que él había publicado en el periódico que editaba en Francia durante la Primera Guerra que, vista desde un ángulo, es muy arriesgada. Trotsky dice: “en Verdún se forja nuestro mañana”. Verdún fue el combate dado entre las tropas francesas y alemanas, uno de los más sangrientos de la Primera Guerra Mundial. Trotsky decía que Verdún iba a sacar todas las ilusiones patrioteras. Que los sufrimientos de la guerra irían forjando una nueva generación revolucionaria. Y Trotsky no se equivocaba. Las Verdún de aquel entonces, no sólo en esa batalla específica, sino los sufrimientos inauditos provocados por la Primera Guerra Mundial forjaron el temple suficiente de quienes pudieron mantenerse contra la corriente y dieron fuerza a quienes llevarían al triunfo de la Revolución de Octubre. De algún modo en medio de la crisis mundial actual, con la salvedad de que no estamos viviendo circunstancias tan tremendas como en la Primera o en la Segunda Guerra Mundial, las nuevas generaciones que empiezan a poblar las cárceles, que se enfrentan en las calles a los gases lacrimógenos, que van a las fábricas a compartir los piquetes con la clase obrera, que se enfrentan en las calles a la policía, que hacen el trabajo de acercarse políticamente a quienes empiezan a luchar y que a la vez ven cómo los gobiernos capitalistas resuelven atacar las condiciones de vida de las masas para intentar salvar por medios extraordinarios los negocios de los grandes capitalistas, ahí, en estos combates se está forjando también nuestro mañana. […]

Este libro es relevante porque el tiempo que nos toca vivir es posiblemente un tiempo bisagra en donde las nuevas generaciones se enfrenten mucho más a condiciones y situaciones como aquellas en las que se forjaron los Lenin, los Trotsky y también personalidades menos conocidas, pero que son muy bien tratadas en Mi vida en toda su enormidad revolucionaria, aunque no lograron la misma trascendencia en cuanto a nombre y que para Trotsky son enormes símbolos de lo que fue una clase insurrecta, una clase que había protagonizado una experiencia revolucionaria. El marinero Markin, del cual Trotsky narra el papel que juega en la guerra civil […]. El estudiante Poznansky que dice que lo siguió por la calle cuando iba de mitin en mitin por Petrogrado y le dice “yo voy a estar con usted porque tiene muchos enemigos” y a partir de ahí no se separa y, de hecho, es uno de sus secretarios clave que solo los separan cuando lo envían al destierro. Skliansky a quien Trotsky señala como el Carnot de la revolución, un gran organizador del Ejército Rojo […]

Desde que empieza hasta que termina Mi vida es un libro que va narrando un medio siglo extraordinario de la vida de Trotsky. El título que él le quería poner al libro era “Medio siglo”, sus primeros cincuenta años de vida. Y verdaderamente Trotsky pasa por sucesos impresionantes. Desde cuando va a tratar de convencer a los obreros en Nikolaiev en los primeros círculos, siendo un muy joven estudiante y tratando de acercarse a la clase obrera. Algo que lo va a marcar toda la vida. Y Trotsky dice: “enfrentando al populismo y enfrentando a la policía del Zar nos fuimos forjando como políticos proletarios”. Y esa es una definición que Trotsky va a mantener toda su vida. Dice: “¿Qué éramos Lenin y yo? Políticos revolucionarios del proletariado”. Y va a oponer esa categoría, con la que nos queremos identificar los que luchamos por la construcción de un partido revolucionario, la va a oponer a la figura de muchos de los personajes centrales de la socialdemocracia alemana y austríaca. […]

El libro pasa por estos aspectos y uno lo ve a Trotsky en 1905 cuando no estaba con los bolcheviques como señalaba Jorge, cuando estaba en el medio, en esos años en donde estaba separado de Lenin y desarrollando lo que él también denomina el instinto revolucionario para vincularse al soviet de Petrogrado y jugar ese papel central. […]

Trotsky se forja, dice él, como un marxista no dogmático. Y ese marxismo no dogmático le permite a Trotsky formular la Teoría de la Revolución Permanente y le permite plantear un marxismo que capta la discordancia de los tiempos entre la economía, la política, la guerra y la revolución […] Trotsky señala este elemento, se enfrenta, digamos, a un mecanicismo economicista en donde él dice algo así como: “uno de los primeros elementos con los que me formé fue ver que a veces la crisis causa la revolución y a veces no, depende de cómo esté el proletariado. A veces puede desorganizar las filas del proletariado y a veces impulsarlo a la revolución” […].

El otro aspecto que me interesa, muy importante que está en el libro es la relación con Lenin. Al final en uno de los últimos capítulos Trotsky sintetiza cuál es mi relación con Lenin […] Dice que llegaron a una síntesis después de haber trabajado juntos, de haberse enfrentado, y luego haber llegado a formar ese gran equipo revolucionario que pudo dirigir la revolución de Octubre, la guerra civil, y dado ese primer gran ejemplo al proletariado internacional y haber dirigido la III Internacional”.

Trotsky no trata de ocultar las diferencias que tuvo con Lenin. […] Es evidente que su vida está íntimamente relacionada con la lucha del proletariado por construir su propio partido, aun cuando Trotsky no estaba con Lenin era partidista, como lo era Rosa Luxemburgo. […] Para Trotsky como para Lenin, la lucha por el partido era no sólo por construir partidos revolucionarios nacionales sino una internacional revolucionaria […]. En este marco dice: Lenin tuvo razón central en la idea del enfrentamiento a los mencheviques, en la división bolcheviques mencheviques, y Trotsky revaloriza cómo Lenin jugó, en ese aspecto, el papel central.

Trotsky en el período posterior a la edición de Mi vida, piensa decenas de tácticas por las que podía surgir el partido revolucionario. Y no son tácticas abstractas. Trotsky toma en cuenta los momentos de evolución de cada una de las clases obreras con las cuales los revolucionarios tienen que actuar. Y toma también en consideración si esos revolucionarios son decenas, son cientos, son miles o decenas de miles. […] Muestra las distintas mil y una ideas de Trotsky para tratar de hacerse un camino hacia las masas: los entrismos en los partidos reformistas, las tácticas transicionales como las que le planteaba al proletariado norteamericano, un proletariado sin independencia de clase al cual le plantea transicionalmente la lucha por un Partido de Trabajadores, el Bloque de los Cuatro para tratar de confluir en la construcción de una nueva Internacional.

Nuestro tiempo tiene analogías con otros tiempos históricos, el proceso histórico no vuelve siempre al mismo punto ni se repite de la misma manera. Nosotros estamos viendo una historia particular, forjada también por triunfos, por derrotas, por experiencias históricas que no son iguales a las que tenía Trotsky al enfrentar ese momento. […] Entonces en estas nuevas condiciones, nosotros tenemos que enfrentar la construcción de partido revolucionario y de una internacional revolucionaria. Y creo que la edición de estos textos de Trotsky, la edición de las Obras Escogidas, tiene que estar justamente al servicio de todos los que de alguna manera queremos retomar su continuidad en las luchas contemporáneas, en nuestro país y a nivel mundial, al servicio de esa tarea en la cual tenemos que poner toda nuestra fuerza, y que la crisis mundial nos plantea redoblar nuestros esfuerzos en la lucha por la construcción de una internacional revolucionaria, la IV Internacional.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Miles de jóvenes nos movilizamos contra la represión policial y la criminalización de la protesta


Por Brayan Brenes

El jueves 15/11 más de 20 mil jóvenes marchamos por las calles de San José para repudiar la represión policial del 8/11, así como para exigir la renuncia del Ministro de Seguridad Mario Zamora y el Jefe de Policía Raúl Rivera por ser los principales responsables de una jornada en defensa del seguro social que terminó con más de 30 compañeros detenidos y decenas de golpeados.


La acción de repudio a la represión estuvo compuesta por dos columnas centrales: la primera ubicada en el Parque de la Merced y respaldada por masivas asambleas de cientos de estudiantes, y la segunda que tenía como punto de partida el Pretil de la UCR, desde donde el sindicato universitario llamó a marchar a los funcionarios. En menos de una semana se puso de pie el movimiento estudiantil para responder al gobierno, conquistamos el Paro Activo en la UCR para que fuera posible marchar masivamente y pusimos el cuerpo en la calle, acompañados por los piquetes artísticos de los grupos de música y artes dramáticas de la Universidad que representaron escenas sobre la represión en cada intersección vial. A la marcha se integraron importantes personalidades así como decenas de observadores de los Derechos Humanos, colectivos ambientalistas, del movimiento legalized, representantes del movimiento por la diversidad sexual “Invisibles”, delegaciones sindicales de UNDECA, el SISS y otras, en uno de los movimientos por la defensa de los derechos democráticos más dinámico y nutrido en años.

La movilización del 15N constituyó una verdadera proclama por parte de miles de jóvenes que no estamos dispuestos a seguir soportando la represión que protagoniza la policía, no solo frente a la Caja del Seguro Social, sino cotidianamente en los barrios, las calles y los lugares públicos, donde las fuerzas del orden ejercen su poder “especial” para controlar la vida de la juventud y los sectores populares.
 


La Presidenta y los medios de comunicación promueven el silencio sobre la movilización y naturalizan el incremento de la presencia policial 

Más allá de que la jornada del 15/11 resultó exitosa, hay que remarcar que la Presidenta contestó a la movilización dando la orden de sitiar prácticamente la ciudad con miles de policías antimotines que rodearon las cuadras cercanas a la Avenida 2º, al mismo tiempo que colocó a las mujeres represoras como fachada de “tregua” en los costados de la marcha, en un intento por confundir a una franja de la opinión pública que percibe a estas policías como “protectoras”, y no como parte de una institución preparada para sofocar y aplastar la lucha social. La Presidenta Chinchilla y los medios de comunicación intentaron por una parte invisibilizar la acción contra la represión, y por otra ensayaron naturalizar el hecho de que existe una presencia policial cada vez más abrumadora en las calles, que fue patente el día de la marcha. Pero precisamente este operativo de silencio mediático desplegado por el gobierno y la prensa empresarial refleja los temores de la Presidenta y su equipo, que no quieren que se hable más ni de la represión que se viene ejerciendo desde Zapote para garantizar la “gobernabilidad”, y mucho menos que se hable más del agudo descontento que se viene acumulando contra la corrupción y el desmantelamiento acelerado de instituciones públicas centrales para el país como la CC.SS., amenazadas de desaparecer con la política neoliberal de Chinchilla y el PLN.

Es precisamente por lo anterior que los miles de jóvenes que nos movilizamos el 15/11 debemos continuar la lucha y la organización, no solo para defender la seguridad social y denunciar la represión, sino para darle apertura a una gran campaña democrática en contra de la militarización de Costa Rica, para exigir que se anule la autorización de entrada de barcos de guerra yanquis a las costas nacionales, la derogatoria de la Ley Antiterrorista de Bush aprobada en 2009 en el Congreso, así como demandar el desmantelamiento del aparato policial que fortalece Chinchilla, que no es precisamente para garantizar la “seguridad ciudadana”, sino para ahogar las luchas sociales que puedan desarrollarse en Costa Rica.

Es urgente consolidar los espacios organizativos que han surgido en las últimas semanas, darle expresión a la voluntad de lucha que viene demostrando la juventud universitaria, y proponerse el desafío de construir una vanguardia política junto a los trabajadores de la ciudad y el campo, que de respuesta a los grandes problemas nacionales independientemente de los empresarios y sus partidos.
 
 

Dos políticas opuestas frente a la represión 
y la defensa del Seguro Social

El Paro Activo así como la movilización del 15 de noviembre fueron producto del arduo trabajo de decenas de activistas y dirigentes que prepararon y convocaron asambleas, mítines frente a Rectoría, así como jornadas de concientización que incluyeron numerosos performances, proyecciones en video sobre la represión durante tardes enteras, así como una incesante convocatoria en la Universidad. Fue de esta manera como se garantizaron asambleas como la del viernes 9 de noviembre con 600 estudiantes o la del lunes 12 con alrededor de 400, organizadas independientemente de la Federación de Estudiantes de la UCR, anteriormente dirigida por el PT/MAS y ahora por Progre.

Más allá de las dimensiones de una jornada de protesta que se caracterizó por dos muy buenas “columnas” garantizadas por el Paro Activo y el trabajo desplegado durante una semana, hay que aceptar que también aparecieron importantes obstáculos, por ejemplo cuando los “dirigentes” del PT- FA-Progre pasaron de ser espectadores en las primeras asambleas a sabotearlas abiertamente cuando no lograban imponerse a la mayoría. A pesar de haber integrado las dos principales comisiones surgidas de las asambleas (seguridad y comunicación), los dirigentes del PT-FA-Progre se dedicaron más a cuidar los intereses de sus pequeños grupos electorales que a impulsar hacia adelante al conjunto del movimiento. El lunes 12, formados en bloque, llegaron al colmo de exigir con gritos que se declarase la marcha como “pacífica”, asustados ante la idea que comenzaba a circular sobre el derecho a ejercer a la “autodefensa” ante la posibilidad de agresión policial. Pero esto no es todo, el frente PT-FA-Progre rompió el acuerdo de marchar en bloque desde el Parque de La Merced, fracturaron el movimiento y pusieron en peligro desde el Paro Activo, la posibilidad misma de movilización, hasta la integridad de compañeros de la comisión de seguridad, a quienes difamaron curso por curso como “infiltrados”, reflejando su desesperación política al no haber podido controlar importantes asambleas compuestas por centenas de jóvenes independientes que buscan el camino de la lucha, contra la represión y el gobierno.

En contraste con las anteriores organizaciones y a pesar de nuestras modestas fuerzas, los militantes de la LRS hicimos grandes esfuerzos por mantenernos desde el primer momento en la línea del frente, dando la batalla porque se impusiera el paro activo, trabajando por garantizar los mítines a la Rectoría, convocando curso por curso al estudiantado para protestar contra la represión policial; participamos de las asambleas, interviniendo, dando sugerencias, ayudando para que el movimiento en general se desarrollara, más allá de cualquier tipo de interés mezquino de “secta” o de aparato, como hicieron los dirigentes de algunas organizaciones. También fuimos parte de las comisiones formadas en asambleas de cientos de estudiantes, y dentro de ellas continuamos el debate político en contra de quienes dejaban a la suerte la preparación frente a la represión, casualmente los mismos que al final rompieron con las decisiones de las asambleas.

Los trotskistas de la LRS llamamos a apoyarnos en las conquistas políticas y organizativas conquistadas en en estas semanas, con tal de que las asambleas y comisiones que fueron puestas en pie desde el 8/11 sirvan como punto de apoyo para construir un polo combativo y revolucionario dentro del movimiento estudiantil, que se proponga para ser parte de una vanguardia política que defienda los intereses históricos de los trabajadores de la ciudad y el campo, de la juventud y de todos los pobres, especialmente bajo la amenaza de un reinicio de la crisis capitalista mundial, que tendrá agudas repercusiones en la lucha de clases costarricense.



Momentos de lucha y organización

Jueves 8 de noviembre:
-  Se desata la represión contra asegurados, dirigentes sindicales y estudiantes que protestaban contra el cierre de varios centros de salud (EBAIS) frente al Edificio de la CC.SS., resultando detenidos más de 30 compañeros.

-  19h: se organiza la primera Asamblea política en el Auditorio de Ciencias Sociales. Los debates giran en torno a si luchar por un Paro Activo para desarrollar la movilización de miles y exigir la liberación de los compañeros que seguían detenidos o hacer campañas de firmas y pedirle espacio televisivo a Canal 7. Se impuso la línea del Paro Activo y la movilización, que debía garantizarse con mítines y exigencias a las autoridades.

Viernes 9 de noviembre:
-  Desde las primeras horas de la mañana se organiza la convocatoria al mitin en Rectoría. En la concentración el señor Miguel Guzmán -asesor del Rector- comunica que el Paro Activo solo es posible hasta el martes de la semana siguiente que sesiona el CU, y plantea las “jornadas de reflexión” con suspensión de evaluaciones como alternativa para facilitar la movilización.

-  2º Asamblea en el Anfiteatro de Registro: se retrocede de la línea del Paro Activo y se combina con la de “Jornadas de Reflexión” que intentaron introducir Henning Jensen y su asesor con tal de evitar el paro de labores en la UCR.


-  3º Asamblea: se reúnen casi 600 personas en la Plaza de Ciencias Sociales, se ratifica la política del Paro Activo y se forman con respaldo masivo las comisiones de Seguridad y Comunicación. Se acuerda marchar desde el Parque de La Merced, pasando por la periferia de San José, para cerrar en el edificio central de la CC.SS, donde se realiza un gran piquete artístico.

Lunes 12/11:
-  Se desarrolla una nueva asamblea, donde el PT-FA exigen a los presentes declarar la marcha como “pacífica” y se oponen tan siguiera a hablar de autodefensa. Finalmente rompen los acuerdos después de la asamblea, cambian su lugar de salida de la marcha y comienzan una campaña de difamación y miedo entre los estudiantes con tal de evitar que marchen desde La Merced.

Martes 13/11:
-  Se garantiza el último mitin en Rectoría para exigir Paro Activo.

Miércoles 14/11:
-  Una nueva asamblea para ajustar aspectos logísticos relacionados con la ruta y la seguridad se presenta en Sociales. A pesar del sabotaje de algunos grupos se sostuvieron hasta el final los acuerdos.

Jueves 15/11:
-  Parten dos columnas hacia el edificio de la CC.SS. Una desde La Merced pasando por las calles periféricas en claro repudio a la represión policial, y otra desde el Pretil de la Universidad de Costa Rica, las consignas son en defensa de la seguridad social y más diluida la del repudio a la represión policial.